21/06/2022
08:04 PM

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Pleito entre maras, principal hipótesis de masacre en Tegucigalpa

Entre los siete muertos de Comayagüela hay dos hermanitos. Ofrecen recompensa a quienes den información de los autores de matanza.

Tegucigalpa, Honduras.

Los familiares de las víctimas de la matanza del sábado por la tarde en la colonia Las Torres de Comayagüela claman justicia.

Con su rostro bañado en llanto, Katherin Lozano, hija de Lorenzo Lozano (49), una de las siete víctimas, dijo que su padre se ganaba la vida vendiendo mariscos y en ocasiones trabajaba en los camiones cisterna vendiendo agua en barrios y colonias.

Lorenzo era padre de seis hijos con edades entre los 24 años y nueve meses. Su cadáver fue velado en la Iglesia de Dios Torre Fuerte.

La masacre ocurrió entre las 5:00 pm y 6:00 pm de la tarde del sábado cuando un grupo de personas departía en la cantina La Puerta Negra. Hombres fuertemente armados abrieron fuego desde la calle hasta el negocio, donde mataron a siete personas, entre ellas dos menores de edad.

Medicina Forense informó que los muertos respondían a los nombres de Pedro Pastor Andino García (54), José Alonzo Lezama Bentacur (41), Fidencio Mejía), óscar Sánchez Rodas (51), Lorenzo Lozano Lara (49) y los hermanos Maycol Josué (13) y Héctor David Álvarez Pineda (14).

En el Hospital Escuela permanecen internos Alicia Nelson, Keydi Alejandra Izaguirre, Josué David Sierra, Jorge Reyes y Erasmo Lozano Lara, todos con heridas de bala. En el hogar de la familia Álvarez Pineda el luto los invade. Maycol Josué y Héctor David, únicos hijos del matrimonio, murieron en el hecho.

Hechos

Según informes policiales, los sujetos que usaban indumentaria policial, en una camioneta verde marca Mazda, placas PCA-9799, y en tres motocicletas llegaron a la mencionada colonia.

Los criminales obligaron a los niños a colocarse contra la pared para registrarlos, pero después les dispararon con fusiles AK-47.

Después de atacar a los menores, los sujetos se dirigieron a la siguiente cuadra, a la cantina La Puerta Negra, donde atacaron a las personas que estaban en el interior y alrededores para luego huir.

En el lugar de los hechos fallecieron cuatro personas, entre ellos uno de los menores, y las otras murieron mientras eran atendidas en el Hospital Escuela.

Según las investigaciones de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), la principal hipótesis de la masacre es la pelea de territorio por la venta de droga entre las pandillas 18 y MS-13.

En las primeras diligencias se ha logrado identificar a varios sospechosos de la masacre, entre ellos los pandilleros con los alias el Chuy, Bellaco, Calavera y Lovely; por cada uno de ellos se ha ofrecido una recompensa de 25,000 lempiras, indica un comunicado de prensa de la DNIC.