La Corporación Dinant informó en un comunicado que un alto ejecutivo de esta empresa sufrió un atentado ayer.
Según el documento se trata de “un nuevo hecho repudiable que contrasta con los esfuerzos emprendidos para implantar la paz social en el país, un alto ejecutivo de Corporación Dinant sufrió un atentando esta mañana en la capital”.
El intento de asesinato se produjo la mañana de este viernes, cuando el directivo se disponía a trasladarse a sus labores diarias. Individuos inescrupulosos en dos vehículos sin placas interceptaron a su potencial víctima y procedieron a dispararle con armas de grueso calibre; sin embargo, el ejecutivo salió ileso del incidente.
“Este acto se suma a otros que se han ejecutado en perjuicio de personal de confianza y empleados de diferente escala del empresario e industrial Miguel Facussé”, cita el comunicado.
“Se trata de acciones sistemáticas que se han registrado al calor de situaciones conflictivas propiciadas, a su vez, por sectores extraños interesados en mantener un clima de zozobra, de violencia y de intimidación”, agrega el escrito. Se establece que debido a los propósitos inconfesables que han estado de por medio en la ejecución de ataques en detrimento de la integridad de ejecutivos y personal de Corporación Dinant, el empresario Miguel Facussé ha decidido no seguir invirtiendo en la zona del Aguán.
“La repetición de ese tipo de episodios no abona en manera alguna a la reconstrucción de la paz social; por el contrario, ahuyentan la llegada de capital y constituyen un duro revés a los intentos por que prevalezca la ley, la justicia y el orden”, cita.
Ataques en el Aguán
En las fincas de palma africana también sucedieron hechos violentos. El guardia Santos Ramón Antúnez, de la finca Los Laureles, propiedad de Facussé, resultó herido como resultado de un enfrentamiento por nuevas disputas de tierras en el Bajo Aguán. El hecho tuvo lugar ayer por la mañana en los predios de la producción de palma africana ubicados en los alrededores de Tocoa, Colón.
El segundo de la Policía departamental de Colón, comisionado Hernández, dijo que quienes generaron el enfrentamiento no son campesinos, sino grupos armados que dejaron en la finca casquillos de armas AK-47 y 223.
Sin embargo, un dirigente campesino de la zona dijo que quienes portan ese tipo de armas son los guardias y acusó a la Policía de confabularse con los terratenientes y con los guardias de seguridad cada vez que hay un hecho sangriento.Hernández informó que gracias a la presencia de los agentes del orden y de elementos militares se evitó que el enfrentamiento desencadenara una acción más violenta que podría haber generado muertos y más heridos.
Dijo que unos 50 hombres armados que llegaron con la intención de posesionarse de la finca desalojaron la zona y se retiraron. De esta forma, los guardias al servicio del empresario Facussé recuperaron la finca.
Según el oficial de la Policía de Colón, no se trata de campesinos, “sino de grupos armados”. “Es un hecho muy lamentable a pesar de que las partes han venido teniendo un acercamiento de diálogo, como de igual manera por parte de las mismas autoridades con los grupos campesinos, pero no se ha tenido ningún acuerdo”, dijo el oficial de policía.En esta misma finca en los últimos meses han perdido la vida tres campesinos que son parte de varios grupos que mantienen su consigna de “recuperar” las tierras en poder de terratenientes.