En la comunidad de Sabanetas, en el municipio de Marcala, La Paz, la tranquilidad de una tarde fue abruptamente interrumpida por el sonido de un disparo.
Elvis Rodríguez Domínguez, un niño de apenas 4 años, fue asesinado cuando jugaba en el patio de su casa junto a un amiguito. La tragedia sacudió a toda la comunidad.
Ayer por la mañana, Elvis Rodríguez, padre del menor, llegó a reclamar el cuerpo de su hijo a la morgue de la capital. Entre llanto y desesperación relataba lo ocurrido y recordaba un pasado lleno de amenazas.
“Hace unos años también perdí a un sobrino que fue asesinado. Hicieron lo que quisieron con él, pero de eso hay cuatro detenidos en El Salvador, no sé si serán todos los involucrados, pero tampoco puedo decir que tiene que ver con lo de mi hijo”, comentó entre lágrimas.
Elvis recordó que antes de la tragedia salió temprano a su trabajo dejando a su hijo dormido. Horas después recibió la llamada que lo marcó de por vida.
“Yo miré bastantes enemistades, varias personas siempre me paraban la cara y decían que se iban a vengar, porque los familiares de ellos estaban presos en El Salvador, no puedo decir que ellos fueron o que mandaron a otra gente”, explicó el padre, mientras intentaba buscar sentido a la muerte de su pequeño.
Rememoró un presentimiento que lo persiguió durante mucho tiempo: “en una ocasión le dije a mi esposa que si me matan, ‘cuídame a mi niño’. Yo tenía ese presentimiento, pero no creí que esto iba a pasar”.
Hasta el momento las autoridades policiales no han reportado capturas ni móviles del crimen del niño.
Violencia
La Coordinadora de Instituciones Privadas Pro las Niñas, Niños, Adolescentes, Jóvenes y sus Derechos (Coiproden) dio a conocer que Honduras cerró el pasado año con un estimado de 619 muertes violentas de menores en el país.
El cuerpo desmembrado de una niña de seis años fue hallado el 14 de diciembre en una quebrada del municipio de Sabá, Colón, mientras que una menor de 13 años, cuya familia había denunciado su desaparición en San Manuel, Cortés, fue encontrada sin vida el 26 de ese mismo mes.
“La alta incidencia de muertes de niñas, niños y jóvenes en Honduras es muy lamentable, refleja la debilidad del sistema y subraya la necesidad de revisar las estrategias para prevenir la violencia en el país, dijo Ana Calderón, representante de Coiproden a la agencia Efe.