25/07/2026
10:12 AM

Matan joven y lo dejan en el Machaguala

Francisco Amaya, de 22 años, murió en la madrugada del jueves de tres balazos inferidos por desconocidos, quienes lo dejaron a la orilla del río Machaguala, según informaron sus parientes.

    Francisco Amaya, de 22 años, murió en la madrugada del jueves de tres balazos inferidos por desconocidos, quienes lo dejaron a la orilla del río Machaguala, según informaron sus parientes.

    El occiso era ayudante de albañilería, pero 'en los últimos años se había involucrado en varias actividades delictivas,' reveló una tía suya, 'pero no era un homicida, él robaba ropa y algunas cosechas, precisamente en la zona donde fue ultimado existen algunos piñales'.

    Los padres del joven se separaron cuando él tenía diez años, esto provocó en su vida mucho sufrimiento, relató su tía, 'su madre se vió obligada entonces a viajar a San Pedro Sula donde trabajaba como doméstica y sus hijos se quedaban solos en Cofradía. Apenas hicieron la escuela primaria.

    Su madre recién sufrió un derrame cerebral, su situación es crítica por eso no le avisarán de la muerte de Francisco'.

    La Policía maneja la hipótesis de que Amaya fue capturado en otro lugar y asesinado junto al río de tres balazos, uno le penetró por la barbilla y habría sido el que le causó la muerte.

    El subcomisario policial Víctor López opina que 'la gente está haciendo justicia por su propia mano mandando a matar a supuestos delincuentes'.

    La ciudadanía no cree en el proceso judicial porque éste es muy permisivo, ponen a un tipo a firmar una vez a la semana y anda libre cometiendo el mismo delito, también afirma que la investigación no es científica y eso deja al juez sin poder condenar por la falta de pruebas.

    Lo dijo

    Los casos llegan muy débiles al Juzgado, los testigos se niegan a comparecer, no hay pruebas, eso crea la impunidad, afirmó López.