07/01/2026
11:15 PM

Matan a humilde vendedora

Impotentes se sienten los vecinos de las colonias aledañas al cementerio Divino Paraíso ante la ola de criminalidad que ha terminado con la vida de personas humildes.

Impotentes se sienten los vecinos de las colonias aledañas al cementerio Divino Paraíso ante la ola de criminalidad que ha terminado con la vida de personas humildes.

Una mujer sordomuda que se ganaba la vida con la venta de verduras en los mercados fue asesinada a puñaladas por un ladrón que la asaltó cuando se dirigía a trabajar.

La víctima fue Gloria Angelina Amador, de 43 años, quien era originaria de la comunidad de Soroguara, Distrito Central y residente en la marginal colonia Mery de Flores.

El sangriento suceso ocurrió ayer alrededor de las 5:30 de la mañana. La infortunada transitaba por un camino de herradura de la colonia Nueva Danlí, y de repente, fue interceptada por un peligroso delincuente, quien armado con un filoso puñal la atacó para quitarle el poco dinero que portaba.

Aparentemente, Amador se opuso al asalto y forcejeó con el malhechor, por lo que él le infirió una puñalada en el pecho y varias en otras partes del cuerpo que le provocaron la muerte en el acto.

El cadáver quedó tendido sobre un charco de sangre, mientras que el inadaptado social, un supuesto miembro de la Mara 18, se dio a la fuga tras cometer su fechoría ante la mirada de algunos residentes de la zona que por temor a correr la misma suerte prefieren guardar silencio.

Delincuente

Testigos revelaron que no era la primera vez que Gloria Angelina era asaltada por los ladrones en el trayecto, pero además, varias veces le robaron las pertenencias que tenía en su vivienda.

Confirmaron que el responsable del crimen es un integrante de la Mara 18, quien junto a otros compinches ha cometido muchas acciones delictivas como violaciones, asaltos, homicidios y ha dejado heridos a residentes de las diferentes colonias situadas en la zona.

Un residente dijo han llamado a la policía para denunciar al maleante, pero la autoridad se ha mostrado indiferente.

Los colonos hacen un dramático llamado al secretario de Seguridad, Armando Calidonio, para que ordene una investigación y se capture a los mareros que operan en ese sector de la capital.