SAN PEDRO SULA. La primera línea de investigación que maneja la Policía en el crimen contra la universitaria Mary Gonzales Contreras es el robo de vehículo.

La hipótesis de las autoridades sobre ese posible móvil tiene su principal indicio en el hecho de que el automóvil de la joven de 23 años no ha aparecido.

Las autoridades policiales informaron que el dictamen de la autopsia practicada a la universitaria establece que murió de un golpe que sufrió en la cabeza producido con un objeto contuso. Gonzales Contreras fue hallada sin vida el domingo en horas de la mañana en un barranco de la aldea Planes de Cololaca, Lempira, después de estar desaparecida diez días. La universitaria, originaria de San José de La Paz, salió de Marcala el viernes 19 de julio rumbo a Santa Rosa de Copán en su automóvil marca Ford Ranger doble cabina color rojo con placas PDD 1577. Lo último que supieron sus familiares de ella fue que había arribado a Gracias, Lempira, desde donde notificó que visitaría el parque nacional Celaque. Al no volver a saber nada ella, sus familiares denunciaron su desaparecimiento a la Policía. El domingo, un ganadero encontró el cuerpo de la joven en estado de putrefacción en un barranco.

El cadáver de la mujer ingresó como desconocido a la morgue de Medicina Forense de San Pedro Sula, donde el lunes fue identificado por sus familiares.

Mary Gonzales Contreras vivía con su mamá en San José de La Paz y hace poco había regresado de pasar una temporada en Estados Unidos.

La joven, antes de partir al país del norte, había ingresado a estudiar a una universidad privada de Tegucigalpa, pero suspendió sus estudios. El carro de la universitaria hasta ayer no había sido encontrado.