Tegucigalpa, Honduras. Un presunto cabecilla de la Pandilla 18, señalado de coordinar el cobro de extorsiones en distintos sectores del Valle de Amarateca, fue capturado este sábado por agentes de la División Anti Extorsión (DAET).
El detenido fue identificado como Carlos Ariel Sevilla Castejón, conocido con el alias de “El Barbero”, quien, de acuerdo con las investigaciones policiales, tendría funciones de coordinación dentro de la estructura criminal.
La captura se llevó a cabo en el sector de Támara, Francisco Morazán, luego de varias semanas de labores de inteligencia y seguimiento desarrolladas por los agentes especializados en el combate a la extorsión.
Durante el operativo, los investigadores decomisaron dinero en efectivo, un teléfono celular y varias notas manuscritas que, según las autoridades, estarían relacionadas con amenazas y cobros extorsivos dirigidos contra comerciantes y transportistas.
Los documentos encontrados serían analizados por los investigadores para determinar su relación con las actividades ilícitas atribuidas al sospechoso y establecer la posible participación de otros integrantes de la estructura criminal.
Según la información proporcionada por la DAET, los cobros extorsivos estarían dirigidos a personas que desarrollan sus actividades comerciales y de transporte en sectores como Hábitat, Ciudad España y Támara.
Las autoridades consideran a “El Barbero” como un objetivo de interés dentro de las investigaciones contra la Pandilla 18 y señalaron que el sospechoso ya tendría antecedentes relacionados con el delito de extorsión.
Tras su captura, Sevilla Castejón será puesto a disposición de las autoridades competentes para que responda por los delitos que se le imputen. Será el Ministerio Público y posteriormente los tribunales los que determinen su responsabilidad penal.
La DAET informó que las investigaciones continuarán para identificar a otros miembros de la estructura que estarían involucrados en la coordinación de los cobros, amenazas y demás actividades delictivas.
Las autoridades instaron a las personas que sean víctimas de extorsión a denunciar estos hechos a través de la línea 143, mientras reiteraron que toda persona señalada como sospechosa deberá ser considerada inocente mientras no exista una sentencia firme en su contra.