San Pedro Sula. José Rubén Hernández Recinos (29) fue sacado de su casa en la colonia Suyapa de Chamelecón por cuatro individuos encapuchados que se hicieron pasar por agentes policiales y horas después apareció muerto de varios balazos.
El hallazgo ocurrió en la 20 calle del barrio las Palmas de esta ciudad.
Según los familiares, los asesinos se presentaron como agentes de la Dirección Nacional de Investigación criminal (Dnic) y preguntaron por José Rubén. Al presentarse los agentes de esa manera, el joven les dijo que era él, y fue cuando le pidieron que se subiera al carro porque tenía problemas de investigación.
En ese momento, el ahora occiso le dijo a sus parientes que no se preocuparan, les explicó a su esposa y a su madre que “el que nada debe nada teme”.
“No se preocupe mamá, ya regreso”, fueron las últimas palabras que escucharon los familiares de Hernández al momento cuando fue subido al carro por los supuestos agentes que vestían chalecos antibalas, pasamontañas e identificaciones de la DNIC, estos se conducían en un Hilux 4x4 blanco doble cabina, aseguraron los familiares. Debido a la preocupación de que el joven no regresaba, al día siguiente amigos y parientes emprendieron la búsqueda en todas las postas policiales dejando por último la Morgue Judicial, y fue allí adonde les notificaron que en horas de la mañana habían levantado el cadáver un joven, el cual tenía las mismas características de la persona que ellos buscaban. Al momento del reconocimiento, la hermana no lo podía creer. El hoy occiso tenía 29 años, deja cuatro hijos y a su esposa embarazada.
Hernández trabajaba como operador de una máquina remachadora de cartón en un parque industrial de San Pedro Sula. “Mi hermano era un hombre de hogar, no se metía con nadie. Solo le pido a Dios que nos ayude”, manifestó la hermana del asesinado, donde junto con sus primos pidieron a las autoridades que investiguen ese caso para que no quede impune.
caso similar
Otros dos jóvenes fueron raptados ayer por supuestos agentes de investigación criminal. Según las madres de los desaparecidos, los encapuchados llegaron armados a la vivienda de ambos diciéndoles que se subieran al carro; pero los jóvenes se opusieron a tal acción y fue allí donde los golpearon y se los llevaron por la fuerza.
Óscar Alberto Rosales y Omar Antonio Padilla son los nombres de los muchachos desaparecidos. “Pedimos a las autoridades que encuentren a nuestros hijos, ya que son nuestra vida”, expresaron las madres.