El hondureño Óscar Jiménez Alfaro llegó ayer a Nueva York extraditado desde Panamá para rendir cuentas ante la Justicia de Estados Unidos, donde podría ser condenado a cadena perpetua si es hallado culpable de tratar de importar dos mil kilos de cocaína.
La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York informó ayer de la extradición de Jiménez Alfaro, un hondureño de 54 años que fue detenido el pasado junio en Panamá.
Según la acusación que pesa en su contra en EUA, Jiménez Alfaro es miembro de una banda hondureña de contrabando de drogas y, como tal, ayudó a coordinar envíos de cocaína de Panamá a Honduras con la intención de que fuera distribuida finalmente en EUA.
La cocaína era escondida en compartimientos secretos de barcos de pesca y otras embarcaciones que transportaban carga legal hasta aguas hondureñas. Ya en tierra, la mercancía se transportaba en grandes camiones a Guatemala, luego a México y finalmente a EUA.
Las autoridades estadounidenses sostienen que en junio de 2006, Jiménez Alfaro conspiró para facilitar el transporte en una embarcación llamada “Treasure of the Sea” (“Tesoro del mar”) de 2,000 kilos de cocaína que estaban destinados a distribuirse en Estados Unidos. Efe