Su sueño era convertirse en un arquitecto para construirle una casa a su mamá, pero la espiral delictiva que azota a esta ciudad, acabó con la vida y las aspiraciones del pequeño Kevin Edgardo López Reyes de tan sólo cinco años.
El pequeño murió la noche del martes en la colonia Villa Olímpica, cuando un grupo de delincuentes perpetraron un atraco a una pulpería de la zona.
La acción delincuencial también dejó con una herida en sus testículos a César Andara de 27 años de edad. El hecho ocurrió a las nueve de la noche.
Los delincuentes llegaron a la pulpería Sanmar como clientes y preguntaron por tarjetas para teléfono celular.
Luego, los tres tipos sometieron a la impotencia a los clientes y al dueño de negocio empezaron a cargar con objetos de valor, entre ellos tarjetas y teléfonos celulares, joyas y 50 mil lempiras en efectivo. El monto de lo robado asciende a los 70 mil lempiras en total.
Tirazón
Los malhechores tras cargar con los objetos robados abordaron un carro que los esperaba a unos 20 metros de donde está la pulpería.
El pequeño fue velado en la colonia San Francisco, donde familiares y amistades lamentaron su trágico deceso.
Las balas que salían de las armas se estrellaban contra paredes d
e las casas y el pavimento, pero una de ellas se le incrustó en el costado derecho al pequeño Kevin López, quien muy tranquilo jugada en el garaje de su casa.
El pequeño aún con vida fue trasladado por su madre Dilcia Liseth Reyes a la clínica Ferraro donde expiró media hora después de haber ocurrido el asalto.
El pequeño también nació en la clínica Ferraro el 14 de noviembre de 2001.
Arquitecto
Dilcia Reyes, lloraba desconsolada la partida de su vástago, y no era para menos, Kevin López era su único hijo.
Recordó que su pequeño siempre le decía que quería ser arquitecto para construirle una linda casa.
Entre el desgarrador llanto comentó que era su adoración y que lo único que le queda es consolarse con un carro que era el juguete preferido del niño, el cual se lo había comprado su papá.
Preocupación
Los vecinos de la colonia se mostraron alarmados, pensaron que estaban bien protegidos pues en el lugar viven policías y fiscales.
Dolor
El cuadro que se observó en la escena era desgarrador, Dilcia Reyes abrazaba con fuerza a su hijo como acción para evitar se muriera, pero todo fue en vano.
El pequeño Kevin Edgardo López Reyes, cinco años, tenía el sueño de graduarse en la carrera de arquitectura.