Lufussa pagará multa de 5 millones de Lempiras

La empresa Luz y Fuerza de San Lorenzo, Lufussa, aceptó pagarle una multa cercana a los cinco millones de lempiras a la Municipalidad de San Lorenzo por los daños al medio ambiente.

La empresa Luz y Fuerza de San Lorenzo, Lufussa, aceptó pagarle una multa cercana a los cinco millones de lempiras a la Municipalidad de San Lorenzo por los daños al medio ambiente, informó ayer el presidente de la Comisión del Ambiente del Congreso Nacional, Augusto Cruz Ascencio.

El martes 20 de julio, un oleoducto de la planta térmica se rompió y derramó una cantidad no determinada de búnker en la bahía de San Lorenzo que generó un significativo daño ambiental en gran parte del manglar.

Por las denuncias de los pobladores de San Lorenzo y las autoridades municipales, los congresistas hondureños hicieron una investigación y acordaron con la empresa generadora de energía pagar el dinero que servirá para programas de mitigación ambiental en la zona.

“Lo más importante de todo esto es que la empresa está de acuerdo con emplear medidas de mitigación ambiental y forestal”, mencionó Cruz Ascencio.

Los cinco millones serán entregados en compensación por los daños ambientales que la empresa generadora de energía ha ocasionado en la bahía de San Lorenzo.

“La población ha sido beneficiada y se ha evitado un confrontamiento entre la empresa y la comunidad”, agregó el diputado democristiano.

Efectos

El incidente ocurrió por una abertura en el oleoducto de búnker usado por Lufussa desde el puerto de San Lorenzo hasta la planta térmica.

El derrame cayó en la quebrada de la Cáucara.

La mancha negra recorrió 2.8 kilómetros, dejando una huella de destrucción cuyo impacto se verá en el mediano y largo plazo.

Es el segundo caso de ese tipo reportado en nueve meses; el primero fue el 22 de octubre del año anterior.

En el informe enviado a la Fiscalía del Ambiente en Tegucigalpa, la Dirección General de Pesca, Digepesca, establece que hubo daños directos en el manglar y la fauna marina y que indirectamente se afectó al sector pesquero artesanal porque sus ventas bajaron debido a la dimensión que se le dio al problema.

No se ha detectado mortalidad en ninguna fauna, pero señalan que el impacto se verá a mediano y largo plazo porque la intoxicación que pueden tener los seres vertebrados e invertebrados se verá cuando entren en contacto con el carburante.

El búnker, al estar incrustrado en el manglar, ocasionará la muerte de la vegetación y por lo tanto se perderá un eslabón de la cadena alimenticia para las aves migratorias en esta zona.

Peces, crustáceos, curiles, cascos de burro, almejas, canechos y peces serán afectados desde su estado larvario hasta el adulto porque el búnker baja la cantidad de oxígeno en el agua.

Sobre presión

El Ministerio Público, MP, estableció que no había condiciones para un sabotaje en perjuicio de la compañía Lufussa, por lo que esa hipótesis quedó descartada.

Según las autoridades del MP, la única manera de generar la fisura en la tubería es una presión excesiva de búnker, que habría causado el orificio por donde se dio la fuga.

La Prensa