Navidad es el momento de vivir en amor, armonía y paz. Esta época es ideal para acercarse a aquellas personas a las que ha lastimado o con las que se ha distanciado; es un tiempo para pedir perdón.
En algunas ocasiones familiares, hermanos y amigos se distancian por alguna pelea que han tenido, pero llevar ese sentimiento de rencor y remordimiento no permite que se tenga paz interior.
El padre Iván Cardona comenta que el ser humano puede tener varios conflictos y crear un distanciamiento con otras personas, “eso no es ético, ni moral y mucho menos en su espiritualidad. Sino que deben existir lazos de comunión, unidad y amor”.
El primer paso para poder restaurar la relación con una persona “es vencer el orgullo humano, llenarnos más de humildad, sentido común y descargar el corazón de rechazo e indiferencia.
Aprender a ser tolerantes”, explica el sacerdote.
Ser tolerante con las personas y con uno mismo, para poder darle paso al amor. “Cuando hay en una persona odio y rechazo, eso significa que no hay amor”.
Se debe aprender a aceptar las situaciones de la vida, “no todas las personas le caerán bien, pero se debe ir aprendiendo a tolerarlas”, agrega.
Conflicto
El padre indica que a algunas personas se les hace difícil pedir perdón, “por el dolor que sienten, ya que una persona que está herida no le es fácil pedir disculpas”.
El segundo paso que se sigue es iniciar un proceso de curación interior, “es imposible perdonar cuando no se ha sanado el corazón”, asegura Cardona.
A través de la espiritualidad, Dios va sanando esas heridas, “no vale la pena estar esclavizado con ese dolor, hay que darle paso al amor”. Perdonar es una decisión personal, quien nos dio una muestra máxima de perdón fue Jesús cuando dijo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.
Agrega que perdonar es una decisión difícil de tomar, requiere un proceso de trabajo interior cuando el corazón se sana, se da la libertad para mirar con ojos espirituales a esa persona, para sanar esa herida interior.
Elección
El psicólogo Rafael Mejía comenta que la Navidad es tiempo de compartir en familia, “el perdón es un proceso de duelo, se debe pasar varias etapas para aceptar que se cometió un error”.
Mejía explica que el perdón es el primer paso para lograr la libertad, “para tener una paz interior y seguir con una vida más tranquila”.
“La manera más correcta de pedir perdón es hacerlo sinceramente. No preparar nada espectacular, no tiene que llegar llorando oenojado, sino que transmitir bien el mensaje donde se pida perdón”, explica.
Al manifestar su arrepentimiento ante la otra persona por lo que dijo o hizo ya queda en manos de él darle ese perdón; pero “al pedir disculpas se está liberando de ese sentimiento negativo. Solo queda esperar la reacción de la otra persona”, asegura.
Esta época es ideal para pedir perdón porque es tiempo de unidad familiar y cierra ese círculo de disturbios y conflictos que se vivieron durante el año.