08/01/2026
06:11 AM

'No me quiero morir, le pido clemencia al ministro”

Liliam Mejía se suma a 200 pacientes renales afectados por falta de médico.


Con voz quebrantada y sin poder contener el llanto, Liliam Mejía, quien padece de enfermedad renal, contó la tragedia que vive al desaparecer la oportunidad que le coloquen una fístula y así poder retirar el catéter ya obstruido que porta en su cuello, al lado izquierdo y que lentamente está acortando su vida.

“No me quiero morir, le pido clemencia al ministro -Arturo Bendaña-, nosotros también somos seres humanos y merecemos vivir, tengo nueve años de andar catéter, pero ya no puedo más porque se me infectan”, dijo Mejía, estremecida al conocer que no será operada.

La mujer de 58 años forma parte de los 200 pacientes que han quedado a la deriva en el hospital Leonardo Martínez al transferir a Héctor Armijo, único cirujano vascular que
había en el centro, a una plaza de cirugía general al hospital Mario Rivas. LA PRENSA publicó en su edición de ayer que sería el último día de atención.

Ayer por la mañana, los enfermos tuvieron un plantón exigiendo al ministro Bendaña y al presidente de la República, Porfilio Lobo, que pase la plaza que el médico ganó mediante concurso para el Leonardo.

“Estamos preocupados, porque al irse el doctor ya no habrá ningún centro público adonde se practique esta intervención; nuestros compañeros no cuentan con los recursos económicos suficientes para buscar atención médica en una clínica privada; ahí cobran de 15 mil a 25 mil lempiras para colocar una fístula”, dijo Yanira Mancía, presidenta de grupo Independiente Renal.

Agregó que para esta semana estaban programadas de cinco a seis cirugías, las cuales están suspendidas hasta que se contrate un nuevo especialista en esta área.
Mancía informó que hace unos días le mandó un fax al titular de Salud, pero este no contestó la misiva.

El cirujano Héctor Armijo lamentó la situación que atraviesan los pacientes y aseguró que él solo sigue órdenes.

“Yo participé en un concurso médico en octubre del año pasado y fui favorecido con la plaza; yo entiendo el sentir de los pacientes, pero lamentablemente no puedo quedarme aquí porque tengo que seguir órdenes”, declaró. Explicó que los catéteres que emplean los enfermos solo deben usarse por un mes.