La parroquia San Antonio de Padua celebró ayer con júbilo la ordenación de Egberth Josué Álvarez (32) como nuevo diácono de San Pedro Sula.
A la eucaristía oficiada por Ángel Garachana, obispo de la diócesis de San Pedro Sula, en la colonia Fesitranh, acudieron familiares, amigos y feligreses, quienes fueron testigos de este último paso que da álvarez en su camino al sacerdocio.
El nuevo diácono contó cómo descubrió el llamado de Dios para servir a la comunidad.
Alvarez coordinaba hace 10 años una comunidad de jóvenes en la Juan Ramón Molina, donde vivió desde los seis años y en ese entonces estudiaba Ingeniería Eléctrica en la universidad.
“Disfrutaba las reuniones de la iglesia, se me volvieron una válvula de escape y me fue llamando la atención la vida de los sacerdotes. Así descubrí esta inquietud vocacional. Dios me sacó poco a poco y me acomodó a este estilo de vida”.
Añadió: “Esta vocación se la debo a mi mamá, porque es una mujer de oración y ella me guió al camino de la Iglesia”. Reveló que nunca pensó irse al Seminario Mayor. “Pero surgió y dije ‘¿por qué no intentarlo?’. Tomé la decisión y por la gracia de Dios no me arrepiento”.
En los próximos meses será ordenado sacerdote.