18/08/2022
11:17 PM

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A finales de mayo se perdería año escolar en Honduras si no hay retorno a clases por COVID-19

Solo el 41.1% de los estudiantes está respondiendo a los trabajos virtuales asignados por docentes en Honduras.

San Pedro Sula, Honduras.

El tiempo se agota para salvar el año escolar en Honduras.

Desde el 12 de marzo, el Gobierno declaró emergencia nacional por la llegada del COVID-19 en el país y a la fecha van 41 días de clases perdidos de manera presencial en los centros educativos públicos y privados pues tal enfermedad obligó a toda la población a confinarse.

Debido a la expansión de la pandemia en territorio nacional, las autoridades de Educación han tenido que extender los días de cuarentena e improvisar con estrategias tecnológicas que hasta el momento han mantenido relativamente activos a los estudiantes.

En un estudio hecho por el Observatorio Universitario de Educación Nacional e Internacional (OUDENI) de la Universidad Pedagógica Nacional denominado 'La situación educativa hondureña en el contexto de la Pandemia del Covid-19', en base a las primeras tres semanas de confinamiento, se revela lo complicada que ha sido esta medida y que también mantiene en riesgo el año de aprendizaje para más de 1.8 millones de alumnos del país.

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En el mismo, se ha consultado a unos 31,426 docentes sobre los recursos que han utilizado, y el 90% cuenta con internet en su casa pero solamente un 60% tiene una computadora para realizar su trabajo lo que indica que han tenido que dar indicaciones y proveer materiales desde su teléfono celular.

Los maestros revelaron en ese estudio que, aunque son mayoría, solo el 41.1 % de sus estudiantes logra establecer una comunicación educativa con ellos. El 28.8% de los docentes dijo que solo logra conectarse con la mitad de sus educandos y el 27.7% afirmó que solo lo logra con una minoría o con ninguno.

Contrareloj

A criterio de Dennis Cáceres, analista y exdirector de Calidad Educativa y de Estudios Internacionales de Honduras, antes que termine mayo las autoridades hondureñas deben definir la metodología formal para recuperar los días perdidos de clases, pues el sistema caerá en dos temibles escenarios: perder el año escolar o no lograr el aprendizaje de los estudiantes.

'Si las clases no se reanudan a finales de mayo se está abarcando prácticamente dos parciales perdidos que ya no se podrían recuperar porque, aunque se trabaje fines de semana, el currículo nacional cuenta con un elemento importante que no se lograría y es la secuencialidad', dijo Cáceres a LA PRENSA.

'El peor de los escenarios para el sistema educativo sería cancelar el año escolar porque implica pérdidas para el Estado, padres de familia que han hecho grandes inversiones sobre todo en el sector privado y los docentes que en este tiempo han hecho contenidos especiales para mantener activos a los menores'.

Cáceres considera que la estrategia virtual aplicada en este tiempo puede aportar una ayuda para evitar el cierre definitivo de clases.

Por su parte, Marlon Escoto, exministro de Educación de Honduras, mantiene las esperanzas de recuperar el año pues asegura que 'apenas se había comenzado el 12% del año escolar que son apenas unos dos meses de 10'.

'En Europa dieron por terminado el año escolar porque ellos finalizan en agosto. Habían hecho el 75% del año escolar. Mientras Honduras había hecho como el 12% aproximadamente', dijo.

El ministro de Educación, Arnaldo Bueso, ha asegurado en sus últimas declaraciones que el año escolar no se perderá a pesar de no tener aún una estrategia oficial definida.

'Hemos estado en permanente trabajo con equipos técnicos y especializados con los cooperantes e incluso a nivel de ministros de Centroamérica evaluando la situación de la pandemia y las mejores soluciones para el sistema educativo nacional', dijo en Consejo de Ministros, Bueso.

Agregó que, 'en ningún momento se ha mencionado que se va a cancelar el año escolar, pero sí estamos trabajando con equipo especializado y realizando procesos de consulta con docentes en diferentes partes del país y diversos actores vinculados a la educación. A fin de tener información consensuada para tomar la mejor decisión'.

En el caso del departamento de Cortés, el Gobierno de Honduras analiza el cierre total por dos semanas, lo que permitiría que a mediados de mayo todo regrese a la normalidad.

Deserción inminente

Para los expertos en materia educativa, una de las secuelas inminentes de la pandemia del coronavirus es la deserción escolar.

Según han reportado directores de centros educativos a nivel nacional, muchos padres de familia han decido sacar a sus hijos de las clases que se desarrollan a nivel virtual porque a estas alturas del confinamiento ya se complicaron muchos factores.

'El problema es que en algunos casos los padres tienen teletrabajo (trabajo en casa), además los quehaceres del hogar y sumado a esto les toca ahora la educación práctica de sus hijos, por tal razón optan por no seguir con el proceso', dijo Dennis Cáceres.

Además, muchos cabeza de hogar no confían en la educación virtual y están dejando de pagar las mensualidades de la colegiatura en el sector privado.

'Los maestros deben luchar por estrechar un vínculo con los estudiantes para que no pierdan conexión con ellos y logren evitar la deserción, cerró.