En estos días no ha de ser fácil para los jefes de redacción elegir los títulos de primera plana ante tanta noticia importante, interesante y llamativa, todas, de una forma u otra, relacionadas entre sí.
Uno de los títulos a considerar, sin duda, es la liberación de las dos rehenes de las Farc, Clara Rojas y Consuelo González. Los Chávez y los Kirchner se sentirían realizados si sólo fuera ése.
De cualquier forma es difícil que ese titular desplace de plano lo dicho por Daniel Uscátegui Specht, hijo del vicepresidente de Pdvsa, que viajó en el famoso avión junto a Alejandro Guido Antonini Wilson y su valija con 800 mil dólares con los que, presuntamente, Hugo Chávez colaboraba para la campaña electoral de Cristina Fernández de Kirchner. Este joven de 20 años confirmó que dos días después de requisada la valija en la aduana argentina, Antonini Wilson, que en el ínterin fue a Uruguay y volvió a Buenos Aires, estuvo presente en la Casa Rosada, invitado por funcionarios argentinos, en el acto en que los presidentes Kirchner y Chávez firmaron varios acuerdos energéticos y la compra por parte de Venezuela de mil millones de dólares de bonos argentinos. También las pruebas, confesiones, videos y grabaciones aportadas a la justicia de Estados Unidos por los investigadores del FBI, confirmando que esos 800 mil dólares eran un envío de Chávez a Cristina, reforzarían ese titular.
La noticia que no podría competir, por muy 'distinta' que sea, es que el presidente galo Nicolas Sarkozy al rescate, según un analista argentino, de su imagen de 'macho' francés le haya regalado a su nueva novia Carla Bruni un anillo igual al que le había obsequiado a su ex esposa Cecilia. Sí, en cambio, podría destacarse la propuesta del mismo Sarkozy de llegar a un acuerdo con España e Italia para proceder a 'expulsiones colectivas' de inmigrantes. La historia tiene perfiles aún más interesantes: el mismo Sarkozy, que en su momento calificó de 'chusma', conjunto de gente soez, a parte de esa gente que va en busca de trabajo y una vida mejor, hace pocas semanas se unió a Chávez para reclamarle al gobierno colombiano de Álvaro Uribe que facilitara el acto 'humanitario' de las Farc, que estarían dispuestas a liberar a dos o tres de los cientos de personas que mantienen secuestradas desde hace años.
Sería una buena noticia saber cuán 'humanitario', que mira o se refiere al bien del género humano, considera el presidente francés el hecho de que los narcoguerrilleros tengan en oferta a otros 43 secuestrados 'canjeables', se trata de seres humanos, de personas inocentes, además, a la espera de propuestas atractivas: territorio colombiano y la liberación de sus compinches presos, debidamente juzgados, en cárceles colombianas.
Es posible que para el canje no baste con la iniciativa de Chávez de que se levante el estatus de terroristas a la Farc y el ELN. Sería novedoso, empero, saber lo que piensa al respecto Sarkozy, quien acaba de firmar un nuevo acuerdo antiterrorista, anti-ETA, con su colega español José Luis Rodríguez Zapatero. Sin duda importa la opinión de estos dos mandatarios, que no perdonan a la ETA ni las muertes que provocó durante la lucha contra Franco, en relación al 'blanqueo' de organizaciones que ellos saben que secuestran a personas, más de 700 desde que comenzaron a actuar, ponen bombas indiscriminadamente, reclutan y asesinan a niños, mujeres embarazadas, ancianos y utilizan minas antipersonales dejando a su paso miles de víctimas inocentes, como lo ha señalado el propio gobierno colombiano en respuesta a la 'idea' de Chávez, quien quiere devolverle el favor a sus amigos de la Farc.
No es fácil definir qué es lo importante en un mundo donde los humanitarios son los que secuestran y canjean a personas inocentes y quienes de una forma los apoyan y los reconocen, y la 'chusma' son los pobres desgraciados que arriesgan su vida para poder, por lo menos, trabajar y comer.