España es un país que ha tendido la mano a Honduras, no sólo durante el Mitch, momento fundamental para decir 'presente' de palabra y obra, sino perdonándole en el 2007 la suma generosa de 135 millones de euros. Es un gesto solidario que purga, sin ser directamente ese el propósito, los excesos del pasado colonizador y que viene a expresar las bondades de una nación a la cual le se ha criticado por su pasado histórico. España ha pagado con un bien, humanismo, solidaridad, dinero abundante y acogida inmigratoria, los extravíos de forajidos, presos y piratas del pasado.
Tras la dureza migratoria durante el período presidencial de W. Bush, miles de hondureños han preferido viajar para España. Cinco mil catrachos, se estima, están registrados legalmente en España, sin embargo, otra porción no menor pulula sin documentos en el país, abandonados a la suerte.
Ante la avalancha de hondureños en territorio español, de quienes se dice que un gran número entró de turistas y se quedó ilegal, la reacción no se hizo esperar. Los controles migratorios se hicieron más minuciosos y exhaustivos. Los visados son más lentos y más engorrosos.
La ola inmigratoria está desbordando las expectativas de las autoridades españolas. Ya son cuatro millones de inmigrantes los que tiene actualmente España y una bolsa de ilegales que le está sacando canas verdes y muchas preocupaciones.
A los países latinoamericanos se les trata con mano izquierda, suave, pero también con la derecha, es decir, firmeza y la legalidad. Colombia, Ecuador y Honduras tienen cupo limitado de visas y se darán según la demanda laboral. Hoy por hoy España, aunque pasa por momentos de bonanza económica, no es que tenga trabajo para los todos ciudadanos españoles y todos los inmigrantes. Éstos últimos están ubicados en los rubros de la hostelería, la construcción, la agricultura y los servicios domésticos.
Queda decir que la mafia que trafica con migrantes, los coyotes, está en la base de la salida de hondureños que viajan a España a sufrir las mil y una noches. Las autoridades consulares catrachas en España tendrán cuidado de no imitar a ciertos consulados hondureños en EUA que han sido cuestionados públicamente por cobros exagerados a sus compatriotas.
Emigrar es un derecho humano, y un deber cumplir la ley.