16/05/2024
06:03 AM

Temporada de huracanes

    De acuerdo con los pronósticos de las agencias internacionales y locales que vigilan el comportamiento del clima en el Caribe, este 2024 tendremos una temporada de huracanes muy activa, posiblemente similar a las de 1998, año del Mitch, y a la de 2020, año de Eta y Iota. Así las cosas, y como el comportamiento del clima no conoce gobierno humano, no queda más que prepararnos para enfrentar los embates de la naturaleza con la mayor capacidad posible.

    Por una parte, habrá que llevar a cabo labores de reconstrucción y reforzamiento en los bordos del valle de Sula. Cada vez que hay inundaciones en la zona se habla de nuevo de las famosas represas, que evitarían la zozobra anual, pero, una vez sale de nuevo el sol y pasan las emergencias, el discurso se diluye y los proyectos nunca se concretan. De modo que, si se cumplen los pronósticos, veremos de nuevo las medianas de los bulevares de la zona metropolitana, San Pedro Sula y sus alrededores, ocupadas por familias que han buscado albergue en ellas, y la martirizada La Lima bajo el agua casi en su totalidad.

    Además, hace falta, y todavía hay tiempo, una campaña educativa dirigida a la población de las zonas vulnerables. La gente debe estar preparada para evacuar antes de estar en peligro inminente y tomar las precauciones indispensables para evitar pérdidas materiales, y, sobre todo, humanas.

    En la mitad del país suele comenzar a llover en mayo, y, en el pasado, ya hemos tenido en Tegucigalpa problemas con las primeras lluvias. Hay que reconocer que la alcaldía ya ha realizado trabajos de mitigación en algunos de los sectores históricamente más vulnerables de la capital: el barrio Los Jucos, o la zona de la Guillén, para poner dos ejemplos, pero hay que continuar con otros lugares, como la colonia Alameda, que en los últimos años ha padecido inundaciones repentinas que han resultado desastrosas.

    Honduras está ubicada en la zona de influencia en la que depresiones y tormentas tropicales, así como huracanes, son parte de la vida de la población, desde junio que comienza la temporada hasta noviembre en que en teoría concluye, porque ya hemos tenido problemas de inundaciones en diciembre.

    Como ya se ha dicho, no podemos evitar la formación y paso por el país de estos fenómenos naturales, pero sí podemos enfrentarlos mejor preparados cada año. Es cosa de conjuntar esfuerzos y de actuar sin mayor dilación.