Habiendo la mayoría de compatriotas disfrutado de una merecida pausa en las rutinas diarias, llegó el momento de reanudar los quehaceres y obligaciones propios de nuestras actividades laborales, sean estas de carácter físico o intelectual, que posibilitan la búsqueda de nuestra superación personal y familiar, con renovados bríos y entusiasmos, junto a las estrategias a utilizar para hacerlas realidad.
En el área de la economía debemos enfrentar el alza semanal en el precio de los combustibles, lo que a su vez provoca un efecto múltiple en otras áreas: en la agricultura con el incremento de fertilizantes, en la construcción, transporte público, en la canasta básica de alimentos.
Tanto el sector estatal como el privado deben tomar en cuenta que las consecuencias en el incremento de precios tendrá un impacto inflacionario. En tanto en cuanto no se alcance la elusiva paz en el Medio Oriente, la incertidumbre seguirá prevaleciendo en el mundo, prosiguiendo la pérdida de vidas y la destrucción masiva de centros urbanos e infraestructura.
En lo político, el presidente del Poder Legislativo, Tomás Zambrano, ha anunciado que continuarán los juicios políticos para determinar cuotas de responsabilidad de otros altos funcionarios del Gobierno anterior, mismos que deben proseguir de manera ordenada, de conformidad con los procedimientos que incluye la legislación.
En lo laboral, es de desear que las autoridades a cargo de laSecretaría de Salud y los directivos del Colegio Médico logren alcanzar coincidencias que permitan superar la actual confrontación, en perjuicio directo de los pacientes, carentes de capacidad económica para asistir a centros hospitalarios privados.
La amenaza gremial de pasar de las “asambleas informativas” al paro total de labores debe ser prevenida si ambas partes actúan con amplitud mental, altura de miras y flexibilidad en sus posturas originales.
Más compatriotas retornan a su tierra deportados por las autoridades migratorias estadounidenses, lo que obliga a otorgarles adecuadas oportunidades para su reinserción en la vida productiva de la nación.
El que los acogidos al programa TPS sean favorecidos con una renovación del permiso que les permite trabajar y estudiar con normalidad se ve cada vez más improbable.
Honduras no puede continuar dependiendo indefinidamente del envío de remesas por parte de nuestros migrantes, requiriéndose de la búsqueda de alternativas en la captación de divisas.
El despido de personal estatal supernumerario provocará mayor nivel de desempleo, parcialmente compensado con la reciente aprobación de la Ley de Empleo a Tiempo Parcial.
La seguridad de las personas y sus bienes constituye un reto y desafío para las autoridades competentes, lo que incluye reformas en la legislación penal vigente.
La escalada delincuencial prosigue imparable en casi todos los departamentos del país, desde homicidios a extorsiones.
Así damos inicio al cuarto mes del presente año 2026, con una combinación de cautela y anhelos de eventual mejoría en los destinos de nuestra patria.