En 2016 fue inaugurado el Radiotelescopio Esférico de 500 metros de Apertura (FAST), más conocido como el “Ojo Celestial” chino, ubicado en la provincia de Guizhou, al suroeste del país asiático.

Supera los 305 metros de diámetro del entonces radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico, que era el más grande de su categoría antes de que el Radiotelescopio Esférico de 500 metros de Apertura comenzara a funcionar.

Sus tareas están relacionadas con la búsqueda de ondas gravitacionales, sondeos de materia oscura e incluso la posible existencia de señales provenientes de civilizaciones extraterrestres.

Precisamente, una de sus capacidades más importantes es poder detectar las “ráfagas rápidas de radio” (FRB), unos intensos eventos energéticos que duran solo milisegundos.

El origen de las “ráfagas rápidas de radio (FRB) aún es un enigma para los astrónomos.

El radiotelescopio de Arecibo no fue capaz de encontrar señales creíbles, ahora la responsabilidad recae en el Ojo Celestial chino.

En septiembre de 2020, el Radiotelescopio Esférico de 500 metros de Apertura (FAST) inició oficialmente la búsqueda extraterrestre.

Ese mismo año, al procesar los datos obtenidos en la encuesta sincrónica del cielo de 2019, el equipo encontró dos conjuntos de señales sospechosas que podrían proceder de civilizaciones extraterrestres.

Recientemente detectó otra señal. “La posibilidad de que la señal sospechosa sea algún tipo de interferencia de radio también es muy alta, y hay que seguir confirmándola y descartarla”, declaró el principal encargado de la investigación.

No se necesita un radiotelescopio para que la presidenta Xiomara Castro envíe un mensaje para recordar algunos detalles de la extradición, orígenes y causas, en Honduras y en Colombia.

No debe guardar silencio ante la “desacertada opinión sobre política interna” del presidente electo Gustavo Petro.