02/04/2026
06:30 AM

Necesitamos personas enamoradas

Mimí Nasthas de Panayotti

Juan Carlos Oyuela dice: Uno de los libros más emocionantes que leí es “El hombre en busca de sentido”. Escrito por el eminente psiquiatra y neurólogo Viktor Frankl. En 1943 fue trasladado con su esposa y padres a un campo de concentración nazi. Tres años después, cuando fue liberado, casi todos sus familiares, incluida su esposa embarazada, estaban muertos. El libro, escrito en nueve días, cuenta su experiencia de cómo sobrellevó el cruel cautiverio.

En este impactante relato, se narra cómo tener un propósito en la vida marcaba la diferencia entre los que sobrevivían y los que no. Bastaba que un prisionero perdiera el “para qué”, el sentido de su existencia, para contemplar su desmoronamiento como persona. Cayendo inevitablemente en la más cruel desesperación. Un hijo que esperaba fuera de la cárcel por ejemplo, era la expectativa que daba fuerza de voluntad a un padre para sobrellevar los sufrimientos más duros. “Un hombre que se hace consciente de la responsabilidad que implica que otro ser humano lo espere con afecto [...] no podrá desperdiciar su vida nunca. Quien sabe el ‘porqué’ de su existencia siempre será capaz de soportar casi cualquier ‘cómo’”, escribió Frankl. Los compromisos, que nos vinculan con los demás, fortalecen nuestra voluntad. El dulce peso de una familia o de unos hijos, lejos de abatir, engrandecen. Hacen más fuertes a los padres. La felicidad es para los que aprenden a amar. El amor se expresa de forma concreta en los compromisos. El amor da peso a nuestra vida. Peso que lejos de agobiar nos ayuda a salir de nosotros mismos. En ocasiones nos hará sufrir, pero ese dolor no baja, es lo que fortalece a una persona y le hace crecer.

Hacen falta más personas con voluntad firme. Yo diría que hacen falta más personas enamoradas. El amor es el que da sentido, la orientación. Ya lo decía Frankl “El ser humano siempre apunta, y se dirige hacia algo o alguien que no es uno mismo”, “Cuanto más se olvida uno de sí mismo -entregándose a servir o amar a otras personas-, más humano es” y “buscar la felicidad por sí sola es lo que impide alcanzarla”.