Como ya lo hemos expuesto en este mismo espacio, la Secretaría de Relaciones Exteriores es una de las más importantes del Estado hondureño, no solamente porque es la ejecutora de la política presidencial en materia internacional, sino porque es la encargada de difundir la imagen de nuestro país en el mundo, o más concretamente en aquellos países con los cuales mantenemos relaciones bilaterales, y debe consecuentemente desarrollar una intensa actividad diplomática a nivel internacional de acuerdo a las atribuciones que le confiere su Ley Orgánica.
Ha trascendido por distintos medios de prensa nacionales, que ya son 71 los países que han suprimido un visado para ingresar a su territorio, entre estos se encuentran algunos del continente europeo, Suramérica, Asia y África. Lo anterior es una gran conquista y una facilidad para los hondureños que desean o tengan necesidad de viajar por distintas razones a estos países sin necesidad de una visa. Me tocó la grata experiencia de viajar recientemente a Croacia, un magnífico país que ofrece distintas oportunidades al visitante, si hubiera tenido los escollos de un visado es posible que no hubiera podido ingresar a dicho país porque generalmente su tramitación se realiza en varias semanas, y significa además, una erogación o gasto y pérdida de tiempo.
De esta manera los hondureños pueden desplazarse a distintos países como Francia, Italia, España, Suiza, República Checa, Japón, Israel, Grecia, Rusia, Inglaterra, etc. sin la necesidad de un visado, gracias a la actividad diplomática de la cancillería de la República, que aplica la regla de oro de la reciprocidad, permitiendo que nacionales de estos terceros países ingresen a nuestro territorio sin ningún obstáculo, lo que obviamente deberá generar un flujo de viajeros en ambos sentidos, con los beneficios que esto acarrea para nuestro turismo y comercio en general.
Si algo debe merecer el presidente Lobo, pese a sus constantes desaciertos de su administración, es el elogio de haber comenzado nuestras relaciones exteriores desde cero, después que la comunidad internacional había desconocido el régimen de facto de Roberto Micheletti por los hechos acaecidos el 28 de junio de 2009 y que ahora son historia.
De conformidad a nuestro texto constitucional el presidente de la República es el encargado de la política exterior de Honduras y debe promover sus relaciones internacionales, teniendo como propósito fundamental el interés nacional, lo que podrá ser en mi opinión, el componente de una nueva política exterior del próximo presidente de la República, sustentada en la supremacía del poder civil, la garantía de la seguridad jurídica dentro de una comunidad de valores democráticos y de respeto a los derechos humanos del hondureño, que es lo que en definitiva le abrirá a Honduras las puertas del mundo.
