La segunda infraestructura de San Pedro Sula

La ciudad industrial necesitó infraestructura para producir. La ciudad digital necesitará plataformas, inteligencia artificial y capacidad tecnológica.

  • Actualizado: 21 de agosto de 2026 a las 14:23 -

San Pedro Sula tiene una infraestructura que todos podemos ver: fábricas, comercios, carreteras, bancos, bodegas, parques industriales y empresas. Pero hay otra que ha crecido casi silenciosamente y que hoy cabe en la palma de una mano.

Los datos con los que hemos venido trabajando permiten observar esa segunda infraestructura. En la submuestra de San Pedro Sula de una investigación nacional reciente de Le Vote, el 90% manifestó haber utilizado WhatsApp el día anterior; 72.9%, TikTok; y 70%, Facebook. YouTube alcanza 44.1% e Instagram 33.5%. X, pese a su enorme visibilidad entre políticos, periodistas y líderes de opinión, registra apenas 6.5%.

Pero las cifras más interesantes no dicen solamente cuáles plataformas usamos. Las plataformas digitales dejaron de ser únicamente espacios para informarnos, conversar o entretenernos. Cada vez más compramos, vendemos, promocionamos negocios, buscamos clientes, trabajamos, contratamos servicios y nos relacionamos con empresas e instituciones a través de ellas.

En San Pedro Sula, 18.2% de los consultados dijo haber comprado productos o servicios mediante redes sociales durante los seis meses anteriores. Y 27.1% ya había utilizado alguna herramienta de inteligencia artificial. Entre quienes utilizaron IA, la mitad señaló ChatGPT como su principal herramienta y 30.4% mencionó Gemini.

Para una ciudad industrial y comercial como San Pedro Sula, estos números deberían llamar nuestra atención. La primera infraestructura hizo posible buena parte de su desarrollo: energía, carreteras, capital, logística y capacidad productiva. La segunda comienza a construirse con conectividad, plataformas, datos, inteligencia artificial, comercio y servicios digitales.

Pero esa nueva infraestructura necesita algo tan importante como la tecnología: confianza. En el trabajo que hemos venido desarrollando sobre desinformación en Honduras hemos identificado durante 2026 cientos de contenidos falsos o manipulados. Y el fenómeno está mutando. Ya no se necesita inventar completamente una noticia: se puede fabricar una cita, sacar un hecho verdadero de contexto, alterar una fotografía, clonar una voz o producir artificialmente un video.

He dedicado buena parte de mi trabajo a estudiar estas nuevas formas de manipulación informativa porque, a medida que digitalizamos nuestra vida, sus consecuencias dejan de ser exclusivamente políticas o periodísticas. Una falsedad puede afectar también una reputación empresarial, una compra, una decisión económica, la seguridad de una persona o la confianza en una institución.

Precisamente por eso considero significativo que Honduras comience también a construir instituciones para esta nueva economía.

Recientemente me incorporé, junto con otros hondureños comprometidos con esta transformación, como miembro fundador de la Cámara de Comercio Digital de Honduras. Su aparición dice algo importante: la economía digital comienza a adquirir suficiente dimensión para necesitar articulación, conocimiento especializado y representación propia.

San Pedro Sula puede ser uno de los mejores lugares para comprender este cambio. La ciudad industrial necesitó infraestructura para producir. La ciudad digital necesitará plataformas, inteligencia artificial y capacidad tecnológica.

Pero necesitará, además, una nueva infraestructura que no podemos construir con cemento: La infraestructura de la confianza digital.

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