19/05/2024
07:23 AM

Hacia Japón

Graco Pérez

El arqueólogo Seiichi Nakamura de la Universidad de Komatsu en Japón, recorre la Acrópolis hacia el Templo 11, bajo su dirección se realizan minuciosas excavaciones en la red de túneles en esa estructura.

Avanzando un poco se encuentra el Templo 7, que al paso del tiempo se derrumbó y cubrió. También con su dirección se excava en el interior y se levantan las paredes laterales que encierran fragmentos de estructuras utilizadas como cimientos.

Hace 26 años el arqueólogo Nakamura fue comisionado como director del Programa Integral de Conservación del Parque Arqueológico Copán (Picpac), anterior al Proyecto Arqueológico Copán (Proarco), hoy en su segunda fase.

Desde 1983, el gobierno de Japón inició a través de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (Jica) la cooperación bilateral con el Instituto Hondureño de Antropología e Historia (Ihah), cooperación que continúa.

Al norte del valle de Florida, en el sitio arqueológico El Puente, donde las investigaciones iniciaron en 1984, pero que alrededor del año 2000 se trasladaron a Copán Ruinas, se reiniciarán próximamente, gracias al apoyo del gobierno de Japón y la Universidad de Komatsu.

A pesar de la tecnología aplicada, en Copán todavía se producen hallazgos fortuitos. Uno de los árboles que se apropió del Templo 11 cayó y dejó expuesto un fragmento de una estela, posiblemente del siglo V d.C.

En el tiempo cuando la imponente Estela B fue colocada en el sector norte de la Gran Plaza, ubicada de manera que el rostro del gobernante 18 Conejo mirara hacia el este, en Japón las figuras “Haniwa”, representando a sus gobernantes, eran elaboradas en terracota.

La Estela B fija su mirada hacia el Templo 7 y el Templo 11, más allá del Pacífico se proyecta hacia Japón.