Entiendo y comprendo que donar es traspasar uno a otro alguna cosa gratuita: “Doné mil lempiras a la Iglesia”, es decir, traspasé esa cantidad sin esperar nada a cambio; también donar es cuando alguien cede voluntariamente su sangre, algún órgano, etc., con destino a personas que lo necesiten. Cuando yo voy a un concierto musical, por ejemplo, pago una cantidad, pues si no lo hago no me dejan entrar, como ocurriría si me diera por ir a la cena de gala que ofrecerá la Escuela de Gastronomía Hernando Moreno y no quisiera pagar, está claro que no disfrutara de esa cena”.
Es más directo anotar “La Escuela de Gastronomía Hernando Moreno ofrecerá una cena de gala a beneficio de la Liga Contra el Cáncer. Su costo será de L300 por persona”. A veces los periodistas no quieren ser tan crudos en sus expresiones y hacen uso de eufemismos o frases suavizantes; veamos este caso: “Los ingresos son por accidentes viales y los más afectados son los conductores de motocicletas y una de las causas es que conducen bajo efectos del alcohol”, pero es muy raro que escriban o digan “Los ingresos son por accidentes viales y los más afectados son los conductores de motocicletas y una de las causas es que conducen borrachos” si este adjetivo no denigra al sujeto, simplemente lo señala como embriagado por alcohol.
“Los vecinos miraron cuando dos pandilleros llevaban a la muchacha privada de su libertad”, “Ayer fueron trasladados veinte privados de libertad de la Penitenciaría Nacional de Támara a la cárcel El Pozo, de Ilama, Santa Bárbara” son dos proposiciones en las que se habla de ‘privado de libertad”, expresiones de indican pérdida de la libertad individual; en el primer caso se trata de un rapto, no de captura, y el segundo se refiere a la pérdida legal de la libertad por determinado tiempo. Quien está detenido en una cárcel es reo, presidiario, recluso, preso.
Los pandilleros llevaban raptada a la muchacha. “Privado de libertad” es un eufemismo que a veces resulta cansino.