Todo empresario que decide ser un conquistador debe descubrir su propósito, porque quien descubre su propósito descubre su prosperidad, logrando así alcanzar sus metas. Un empresario que conquista es aquel que vive su fe en Dios.
El hombre de empresa asume un riesgo constantemente y tiene la tentación de quedarse atrapado en el conformismo y la complacencia.
La vida de fe de un empresario debe ser un estilo de vida, ya que la fe es un riesgo cuando se sale de los límites naturales de la razón para ver y creer lo sobrenatural.
“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo (…) de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”, dice Hebreos 11:3. Por la fe entendemos, porque primero es la fe y después el entendimiento.
El patriarca Athenágoras de Constantinopla dijo que “hay que hacer la guerra más dura y es aquella contra uno mismo”. Personalmente he librado esta guerra durante muchos años hasta llegar a desarmarme. Ya no existe el miedo a nada porque el amor verdadero, el amor de Dios destruye el temor.
Si como empresarios nos despojamos y nos entregamos a Dios en forma integral, entonces Él hará nuevas todas las cosas, borra todo lo malo y nos da un tiempo nuevo en el cual todo es posible.
El empresario que conquista se distingue por varias características como las siguientes: Vive su fe en Dios y en sí mismo. El estilo de vida es la fe, es una vida constante que agrada a Dios.
Es una persona de acción, que entiende que cuando Dios habló a su siervo le instruyó que se esforzara y fuera valiente. En Josué 1:9 Dios le dice a Josué esfuérzate, término que viene del hebreo Kjazac que significa: Sé fuerte, valiente, violento, conquista, entra en acción.
Es una persona que entiende los tiempos de Dios. 1 crónicas 12:32 habla que los hijos de Isacar eran entendidos en los tiempos. ¿Qué es el tiempo? Es la porción que Dios tomó de la eternidad para que cumplamos su propósito y llamado en la tierra.
Vive en continua expectación de las riquezas verdaderas. Todo empresario que conquista debe tener expectación en lo que dice y hace, considerar su ambiente, atmósfera y relaciones. Esto desata las riquezas verdaderas y por consecuencia las riquezas materiales.
Vive los principios de la multiplicación. Un empresario que conquista, descubre que el éxito está asegurado en Dios y pasa de la suma a la multiplicación.
“Más Jehová estaba con José, y fue varón próspero...” Génesis 39:2.
Le animo a ser siempre de los empresarios que marquen la diferencia con los siguientes principios: La vida en Dios desata la prosperidad, si usted tiene expectativa eso le vendrá. Usted nació con el propósito de Dios, cada día pida su gracia para el cumplimiento y no olvide que quien descubre su propósito descubre su prosperidad.
