Toda una “mara” de funcionarios del IHSS, dirigida por su director Mario Zelaya, quien a la vez se prestó a desviar fondos para la campaña presidencial del aspirante y luego presidente de la república, Juan Orlando Hernández Alvarado.
Al comienzo de esa investigación se mencionaba que la cifra de este megasaqueo sobrepasaba los L3,000 millones de lempiras y años después mencionaban L7,000 millones.
Con el endémico y anacrónico sistema de salud que ha caracterizado al país y con esos saqueos por parte del Gobierno, el coronavirus encontró un ambiente propicio para contaminar y quitarles la vida hasta al personal de salud de los distintos centros públicos. El año 2020, una tragedia desde sus inicios, donde el coronavirus realizó tantos estragos, llenando de pena y vergüenza a una población de 9,300,000 habitantes con el segundo despilfarro con la institución estatal Invest-H, empezando por los 47 millones de dólares para siete hospitales móviles, por los que todavía está en proceso de investigación Marcos Bográn, su exdirector.
El principal trabajo del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos fue promover las cadenas nacionales de radio y televisión, y hasta la fecha siguen contando los 5,367 fallecidos por el covid-19.
Desde el comienzo, su plan de trabajo fue promover miedo y opresión a la población con las cuarentenas y los toques de queda, muy pocos insumos de planificación educativa preventiva.
En Centroamérica ocupa el último lugar en el plan de vacunación y las autoridades han pasado en más alharacas que con la cantidad de vacunas que necesita un país llamado Honduras.