16/02/2026
01:47 AM

Solís anuncia austeridad y guerra a la corrupción

En la tercera semana de abril emprenderá una gira por Centroamérica para invitar a los presidentes a su toma de posesión el 8 de mayo

San José, Costa Rica.

El presidente electo de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, cuyo triunfo contundente rompió el bipartidismo, comenzó ayer a armar su gobierno para responder a las enormes esperanzas de cambio que levantó en la población: reactivación económica, lucha anticorrupción y equidad social.

Con más de 1.3 millones de votos, récord en la historia electoral del país, Solís, un historiador y profesor universitario de 55 años, aplastó con un 78% contra 22% al exalcalde Johnny Araya, del gobernante Partido Liberación Nacional (PLN), en la segunda vuelta del domingo.

Solís, que se define como progresista, lleva al poder en Costa Rica, por primera vez en más de medio siglo, a una agrupación no tradicional, el Partido Acción Ciudadana (PAC), fundado hace 13 años para quebrar el bipartidismo tradicional del PLN y otra fuerza política conservadora.

“Es la primera vez en 65 años que se rompe el monopolio de los partidos tradicionales. Se ha creado una nueva combinación de factores de poder”, declaró a la prensa.

Compromiso

Pero el propio el gobernante electo ve en sus espaldas una carga de grandes proporciones: “Es una gran responsabilidad. Son 1,300,000 almas con una gran expectativa”, afirmó.

“No vamos a andar por las ramas”, dijo Solís ayer en rueda de prensa, al anunciar austeridad y una guerra “contundente” contra la corrupción. Orgullosos de tener una de las democracias más antiguas de América Latina y altos niveles de salud y educación, los costarricenses resienten el deterioro de las conquistas sociales, la corrupción estatal y una desigualdad creciente por las políticas neoliberales aplicadas en las últimas tres décadas, principalmente por el PLN. Solís inició ayer un intenso trabajo para integrar el equipo de gobierno -que anunciará en una semana- con el cual pretende concretar la era de “cambio” que prometió a los costarricenses.

“Ahora queremos ver el cambio, que se acabe el chorizo (corrupción) y los privilegios que tienen unos pocos”, expresó Lidieth Porras, una universitaria que festejó hasta la madrugada de ayer en una plaza del este de San José. Para el analista Víctor Ramírez “el mayor desafío de Luis Guillermo es recuperar la confianza del costarricense en el gobierno y el Estado”. “Es el epicentro del cambio, el peso de las expectativas que lleva en sus hombros es muy grande”, opinó el politólogo Francisco Barahona.

Obligado al diálogo

Pero el presidente electo, que asumirá el 8 de mayo para un período de cuatro años, deberá lidiar con un Congreso variopinto, fragmentado en unos cinco bloques y en el que será complicado alcanzar consensos. El PAC obtuvo en la primera ronda electoral del 2 de febrero solo 13 de los 57 escaños, cinco menos que el PLN, con la mayor bancada; el izquierdista Frente Amplio tiene nueve; ocho el Partido Unidad Social Cristiana -la otra fuerza del bipartidismo-, y el resto agrupaciones de derecha o conservadoras.

En la tercera semana de abril emprenderá una gira por Centroamérica, para invitar a los presidentes a su toma de posesión. Solís recibió las felicitaciones de los gobiernos de EUA, Bolivia y Francia, entre otros, mientras que la OEA destacó la normalidad con que se desarrollaron las elecciones. AFP/Efe