Ciudad de México.

Han pasado tres décadas del asesinato de Enrique ‘Kiki’ Camarena, el agente de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) que logró tumbar el poderoso cartel de Guadalajara, y al que México se resiste a olvidar.

Camarena es el protagonista de la cuarta temporada de Narcos, la exitosa serie de Netflix, que retrata la historia del narcotráfico en México y Colombia.

El personaje es interpretado por el actor estadounidense, Michael Peña, quien recrea la vida de esta leyenda de la DEA.

Nacido en Baja California, en 1941, Camarena emigró a los Estados Unidos cuando era un adolescente. Se enroló en la Marina y luego se graduó de la Academia de Policía, más tarde se convirtió en detective de narcóticos. Tras liderar varias misiones locales, le fue encomendada la peligrosa tarea de infiltrarse en el Cartel de Guadalajara, liderado por Miguel Ángel Félix Gallardo y Rafael Caro Quintero.

Michael Peña da vida a Kiki Camarena en Narcos.

Félix Gallardo y Rafael Caro Quintero fueron sentenciados a 40 años de prisión por el asesinato de Camarena.

Gracias a sus habilidades, Kiki se ganó rápidamente la confianza de los capos mexicanos que lo convirtieron en el jefe de seguridad del cartel. A la vez, el agente enviaba información a EEUU de los movimientos y operaciones del cartel, para que destruyeran plantaciones y laboratorios de drogas.

Su trabajo como infiltrado pasó desapercibido hasta que en 1984 la DEA ejecutó la Operación Rancho Búfalo, el golpe más fuerte al cartel de Guadalajara. La Marina mexicana destruyó una finca de mil hectáreas de marihuana ubicada en el estado de Chihuahua, decomisando además unos 10 mil kilos de droga.

El rancho era propiedad de Quintero, quien juró encontrar al soplón y vengarse.

El 7 de febrero de 1985, Camarena fue secuestrado junto con el piloto Alfredo Avelar a la salida del Consulado de EEUU en Guadalajara.

Fue torturado durante dos días y luego asesinado a sangre fría. Las investigaciones de la DEA indicaron que los responsables del brutal crimen fueron Quintero y Gallardo, quienes fueron encubiertos por altos funcionarios mexicanos.

El caso Camarena provocó la mayor crisis diplomática entre México y Estados Unidos en la historia reciente, y dio origen a la operación Leyenda, que terminó con la captura y condena de Gallardo, Caro Quintero y Ernesto Carrillo Fonseca.

Los tres cabecillas del cartel Guadalajara fueron sentenciados a 40 años de prisión y la organización criminal fue desintegrada por completo.

Caro Quintero fue liberado por “errores en el proceso judicial” en 2013, y desde entonces permanece prófugo tras ser acusado de otros delitos. Jura no haber matado a Camarena.

La mano dura de la DEA dio una lección a los narcotraficantes mexicanos que nunca más volvieron a tocar a un agente estadounidense.

En la agencia, Kiki es considerado como un héroe.