Un hondureño acusado de provocar la muerte de su sobrino de tres años en el noroeste de Florida, Estados Unidos, enfrenta ahora cargos por homicidio en primer grado, mientras autoridades migratorias de Estados Unidos han solicitado que permanezca bajo custodia para un eventual proceso de deportación.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) informó que presentó una orden de detención migratoria contra el sospechoso, identificado como Samuel Antonio Maldonado Erazo, de 28 años, luego de su arresto por parte de autoridades locales.
El caso salió a la luz el 4 de marzo, cuando agentes de la Oficina del Sheriff del Condado de Escambia respondieron a una llamada de emergencia que alertaba sobre un niño que había sufrido un paro cardíaco dentro de una vivienda en Cantonment, una comunidad ubicada al norte de Pensacola.
Al llegar al lugar, los socorristas intentaron reanimar al menor, quien posteriormente fue trasladado a un hospital cercano. Sin embargo, los médicos confirmaron su fallecimiento poco después.
Lo que inicialmente parecía una emergencia médica pronto se convirtió en una investigación criminal.
Tras analizar el caso, los investigadores determinaron que el niño presentaba lesiones graves compatibles con abuso prolongado, según informó el sheriff del condado de Escambia, Chip Simmons.
Estos hallazgos llevaron a los investigadores a centrar su atención en Maldonado Erazo, quien estaba presente en la vivienda.
El hondureño fue detenido el mismo 4 de marzo y en un principio enfrentó cargos por homicidio involuntario.
Sin embargo, a medida que avanzó la investigación y se recopilaron nuevas pruebas, la fiscalía decidió elevar la acusación a homicidio en primer grado.
Actualmente, Maldonado-Erazo permanece recluido en la Cárcel del Condado de Escambia, mientras continúa el proceso judicial en su contra.
Un día después del arresto, el 5 de marzo, el ICE emitió una orden de detención migratoria contra el sospechoso.