Caracas, Venezuela.
Los venezolanos tienen que hacer cola hasta para morirse por la escasez de ataúdes. Aunque parezca insólito en un país petrolero, la crisis del desabastecimiento de materiales ha afectado también al sector funerario que está padeciendo el déficit de urnas, mientras crece la demanda, ya que presenta una de las tasas más altas de homicidios.
El desabastecimiento industrial ha tocado las puertas del sector automovilístico por la falta de repuestos, el de la prensa escrita por la falta de papel, el farmacéutico por las medicinas y ahora les toca el turno a las funerarias de buscar materiales difíciles de encontrar como láminas de metal, barniz, satín y madera.
La producción de urnas ha caído a la mitad, señalan los miembros de la Cámara de Funerarias. Explican que los clientes han tenido que turnarse en las cajas funerarias y reciclarlas para luego incinerar a los fallecidos.
Muy pocas funerarias prestan el servicio de cremación, una solución más económica que el entierro tradicional, pero hay que hacer cola porque ahora más del 50% del público opta por esta vía.
Altos precios
Los precios de los servicios funerarios también han subido de manera exorbitante, más de 619%, denunció el actual ministro Hebert García Plaza cuando era jefe del Órgano Superior para la Defensa Popular de la Economía. “Aquí tiene que haber algo de sensibilidad humana, no pueden hacer de este negocio algo financiero”, dijo.
La industria funeraria enfrenta el paro laboral de la Siderúrgica del Orinoco, que ha suspendido la fabricación de láminas de metal desde hace varios meses, y una inflación galopante que en mayo pasado registró una subida anual superior a 60%.
Importaciones
Las importaciones de pasta italiana aumentaron 153.7% en Venezuela en 2013, según un informe de la Asociación de las Industrias del Dulce y de la Pasta Italiana al que tuvo acceso la agencia Efe.
Se trata, por tanto, del mercado donde más se incrementaron las exportaciones de pasta desde Italia ese año, cuando aumentaron 5.4% respecto a 2012.
Los venezolanos tienen que hacer cola hasta para morirse por la escasez de ataúdes. Aunque parezca insólito en un país petrolero, la crisis del desabastecimiento de materiales ha afectado también al sector funerario que está padeciendo el déficit de urnas, mientras crece la demanda, ya que presenta una de las tasas más altas de homicidios.
El desabastecimiento industrial ha tocado las puertas del sector automovilístico por la falta de repuestos, el de la prensa escrita por la falta de papel, el farmacéutico por las medicinas y ahora les toca el turno a las funerarias de buscar materiales difíciles de encontrar como láminas de metal, barniz, satín y madera.
La producción de urnas ha caído a la mitad, señalan los miembros de la Cámara de Funerarias. Explican que los clientes han tenido que turnarse en las cajas funerarias y reciclarlas para luego incinerar a los fallecidos.
Muy pocas funerarias prestan el servicio de cremación, una solución más económica que el entierro tradicional, pero hay que hacer cola porque ahora más del 50% del público opta por esta vía.
Altos precios
Los precios de los servicios funerarios también han subido de manera exorbitante, más de 619%, denunció el actual ministro Hebert García Plaza cuando era jefe del Órgano Superior para la Defensa Popular de la Economía. “Aquí tiene que haber algo de sensibilidad humana, no pueden hacer de este negocio algo financiero”, dijo.
La industria funeraria enfrenta el paro laboral de la Siderúrgica del Orinoco, que ha suspendido la fabricación de láminas de metal desde hace varios meses, y una inflación galopante que en mayo pasado registró una subida anual superior a 60%.
Importaciones
Las importaciones de pasta italiana aumentaron 153.7% en Venezuela en 2013, según un informe de la Asociación de las Industrias del Dulce y de la Pasta Italiana al que tuvo acceso la agencia Efe.
Se trata, por tanto, del mercado donde más se incrementaron las exportaciones de pasta desde Italia ese año, cuando aumentaron 5.4% respecto a 2012.