Kyle Maynard, de 25 años, sufre lo que se llama amputación congénita, es decir, nació con brazos y piernas muy cortos.
A pesar de su desventaja ha hecho carrera en el mundo de las artes marciales, la lucha libre y es conferenciante y escritor.
En enero próximo planea pasar 16 días escalando los 5,895 metros de altura del monte Kilimanjaro en Tanzania, considerado el punto más elevado de África.
Si tiene éxito, será la primera persona en conseguirlo con una amputación cuádruple y sin recibir ayuda de otros.
Pero con los brazos y las piernas cortos, Maynard prácticamente tendrá que arrastrarse hasta la cima de la montaña.
Con los años, el estadounidense ha improvisado distintos tipos de equipos: desde piezas de neumáticos de bicicleta en los extremos de sus brazos y piernas, mangas reforzadas en las camisas, cinta o relleno especial en la ropa.
Su reto en este caso es aumentar el agarre en la subida.
“No hay obstáculo lo suficientemente grande. Solo quiero enviar un mensaje a la gente; levántense y hagan algo”, dice optimista.
Se entrena fuerte
Para lograr su objetivo, Maynard ha pasado años escalando montañas en Colorado y Georgia, en Estados Unidos.
En su expedición, Maynard será acompañado por nueve personas, entre ellos un camarógrafo, un guía y tres veteranos de guerra que sufrieron traumas físicos y psicológicos durante la guerra.
El grupo comenzó a recaudar fondos para la expedición por medio de una página en Internet: www.missionkilimanjaro.com.
El fin de la misión es mostrar a las personas y veteranos con discapacidad en el mundo que ningún obstáculo es lo suficientemente grande, ya que se puede lograr si se tiene cierto estilo de vida, mente activa y sin fronteras, resume el sitio en Internet. “El Kilimanjaro será la prueba más difícil a la que nos hemos enfrentado”, dijo Maynard.
Avión francés pierde 38 tornillos en pleno vuelo
Un airbus A340 de Air France, que acababa de ser revisado por completo en China, tuvo que ser detenido en Boston después de que un mecánico se diera cuenta que le faltaban más de treinta tornillos en un cadenado de panel, según se ha sabido ahora.
Un portavoz de la compañía confirmó el incidente asegurando que se ha abierto una investigación interna para esclarecer los hechos. Sin embargo, aseguró que en ningún momento la seguridad de vuelo había estado en peligro e hizo hincapié en que la aeronave había sido retenida solo “por unas cuantas horas”.
“La parte de la aeronave en cuestión está situada en el ala derecha, en un caché situado entre el ala y el fuselaje que se fija por 50 tornillos recubiertos con un sello después”, explicaron.
Por su adicción a jugar quiere vender su marido
El marido, un veterano de guerra, regresó de Afganistán luego de ser dado de baja por problemas en su hombro.
Su esposa, Alyse Braddley, de 21 años, estaba feliz por su llegada.
Sin embargo, el gusto le duró muy poco tiempo, y es que Kyle Braddley se ha dedicado a jugar ‘Call Of Duty: Modern Warfare en la PS3.
La mujer norteamericana se cansó de su esposo y fue entonces cuando decidió poner a la venta en una revista online de clasificados, a su marido.
“Fácil de mantener, sólo necesita comida y agua cada 3 o 5 horas”, decía parte del anuncio.
La residente en Logan, en el estado de Utah agregó: “Ama comer y jugar a la Playstation todo el día”.
“Estoy vendiendo mi marido 22 años de edad. Le gusta comer y jugar videojuegos todo el día. Es fácil de mantener, sólo hay que darle alimentos y agua cada 3 a 5 horas. Debe tener Internet y espacio para juegos. Me cansé de esperar así que lo doy gratis a un buen hogar. Acepto algo a cambio si es interesante”.
Y todo porque el señor Braddley llegó a estar 48 horas corridas sobre la pantalla.
Hacen perlas con cenizas de difuntos
Un cambio en las creencias tradicionales surcoreanas sobre el respeto a los antepasados y un fuerte aumento en el costo de las cremaciones han dado lugar a un negocio especializado que atiende a quienes consideran que rendir homenaje a una urna llena de cenizas es insuficiente: prefieren cenizas transformadas en perlas funerarias.
El dolor intenso que Kim Il-nam ha sentido desde que su padre murió hace 27 años lo llevó a tomar una decisión llamativa: hizo excavar la tumba, cremó los huesos y pagó 870 dólares para que transformaran las cenizas en cuentas.
“Cada vez que miro esas cuentas considero que son mi padre y recuerdo los buenos viejos tiempos con él”, dijo Kim, de 69 años.
“De niño, solía dormirme mientras mi padre me abrazaba”, dice sollozando y mirando las cuentas de color verde azulado, que están depositadas sobre un paño de seda en una pieza de cerámica sobre la mesa.
Hace una década, seis de cada 10 surcoreanos que morían eran enterrados, una práctica acorde con las instrucciones tradicionales confucionistas de respetar a los antepasados y visitar sus tumbas regularmente.
Desde entonces ha habido un cambio debido, en parte, a la influencia occidental y a una campaña del gobierno para que los pobladores consideren la cremación como un medio de ahorrar espacio.
Los resultados han sido resonantes: la tasa de cremación del año pasado fue tan elevada que solamente tres de cada 10 fueron enterrados.
Unas 500 personas han convertido las cenizas de sus seres queridos en cuentas de tipo budista en Bonhyang, una compañía con sede en Icheon, al sur de Seúl.
Esa y otras compañías que ofrecen ese servicio dicen que han experimentado un crecimiento estable en sus negocios en los últimos años.
Se accidenta cuando hacía examen de conducción
Una mujer que se examinaba para obtener el carnet de conducir se precipitó al mar desde un muelle en el puerto chileno de Antofagasta, sin soltar el volante de su camioneta y con el inspector municipal que la examinaba a su lado, informaron fuentes oficiales.
El accidente no causó víctimas, aunque la aspirante a conductora tuvo que ser rescatada del mar en estado de ‘shock’. Según explicó Julián Requena, jefe de Seguridad Ciudadana, la mujer conducía su camioneta por el puerto histórico de la ciudad cuando, al pasar cerca de otro vehículo, aceleró en vez de frenar. “El inspector no pudo detener la marcha y la camioneta cayó al mar. La mujer quedó atrapada, ya que en su desesperación no se podía sacar el cinturón de seguridad”, añadió Requena.