11/12/2025
03:14 PM

Campaña presidencial por la Casa Blanca desciende a las 'cloacas”

Washington, Estados Unidos.

La política estadounidense siempre tuvo un pie en la alcantarilla. Esclavas concubinas, modelos acompañantes en yates, Mónica Lewinsky... Pero nunca, según los expertos, una carrera presidencial moderna había sido tan degradante como la que disputan Hillary Clinton y Donald Trump.

Esta campaña no se parece a ninguna otra de la que se tenga memoria. Los insultos y la retórica han alcanzado nuevos descensos, con recurrentes apariciones de racismo, misoginia, xenofobia, violencia, teorías conspirativas y autoritarismo. El tamaño de los genitales fue tema de discusión en los debates de la primaria republicana. La indecencia se ha convertido en un sello distintivo de la campaña. El alardeo captado por un micrófono en 2005, en el que un Trump sin filtro dice con vulgaridad haber agarrado a mujeres por sus genitales y haberlas besado a la fuerza, se suma a una lista que revuelve el estómago.

No está solo en el triste espectáculo. Clinton es la candidata que los estadounidenses aman u odian, una experimentada aunque manchada política cuyos propios escándalos (los emails, Bengasi, acusaciones de “posibilitar” las infidelidades de su marido) han sido pasto para las fieras durante años. Ambos rivales, los candidatos más impopulares de la historia moderna de EUA, han dejado a la política por los suelos.

“Nunca hemos visto algo como esto”... en las dos últimas elecciones, un afroestadounidense se lanzó a la carrera presidencial, dando pie a una desagradable tensión en un país ya dividido por el racismo, pero “no se descendió a las cloacas”, opina Allan Lichtman, profesor e historiador de la American University.

Pasado

Thomas Jefferson fijó un temprano estándar de indecencia, al colarse en la elección de 1804 la disputa sobre si tuvo hijos con una de sus esclavas. Hubo lascivos escándalos que involucraron a los presidentes Grover Cleveland, Warren Harding y John F. Kennedy, entre otros.

En 1987, el candidato demócrata Gary Hart fue fotografiado con una modelo de 29 años en el barco Monkey Business. Hart abandonó la carrera días después, y las campañas presidenciales ocuparon los tabloides, iniciando una era que terminaría una década después con el escándalo sexual de Mónica Lewinsky, que llevó al presidente Bill Clinton a un juicio político.

Es discutible que la animosidad de la campaña de 2016 se reproduzca en futuras elecciones. “Si Trump gana, o pierde por poco, habrá establecido un nuevo modelo de hacer política en Estados Unidos”, opina Lichtman.