Una anciana de la ciudad de Waco, Texas comenzó a hurtar las mascotas de sus vecinos para terminar en la máquina de coser. Así empezó una campaña de secuestros y asesinatos que conmovió a pobladores de la zona.
En los extraños tapados que vestía varios vecinos reconocieron el pelaje de sus mascotas desaparecidas. Tras ser denunciada, la anciana fue arrestada.
Los dueños de los animales sospecharon de la mujer de 85 años y decidieron contratar a un detective privado comprobando que los felinos fueron asesinados y usados para hacer tapados.
Luego de someter la piel a un complejo proceso de deshidratación, confeccionaba los tapados. Para uno solo de ellos se estima que utilizaba unos 30 gatos, y en su casa fueron descubiertas más de 20 prendas por la policía de ese condado. La mujer espera por una condena de hasta 18 meses de prisión.