El coronavirus impacta en la educación de más de 2.5 millones de niños en Honduras

El confinamiento y el toque de queda que rigen en Honduras desde mediados de marzo conlleva un "alto nivel de estrés" en la infancia.

Para evitar una crisis de aprendizaje cada vez más profunda para los niños, las escuelas deberían estar entre las primeras instituciones en reabrir a medida que los países se recuperan de COVID-19. Foto tomda de Unicef.
Para evitar una crisis de aprendizaje cada vez más profunda para los niños, las escuelas deberían estar entre las primeras instituciones en reabrir a medida que los países se recuperan de COVID-19. Foto tomda de Unicef.

Tegucigalpa, Honduras

El coronavirus también ha "impactado severamente" en la educación de más de 2,5 millones de niños y adolescentes de Honduras, donde el 36 % tiene acceso a internet, 67 % a televisión abierta y 45 % a televisión por cable, según Lea Beaudry, especialista en protección infantil del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

"Seguimos con un 70 por ciento de niños y niñas que no pueden tener acceso constante a estas modalidades, por lo que tenemos 1,4 millones de niños sin poder continuar sus estudios", subrayó la especialista de Unicef.

El confinamiento y el toque de queda que rigen en Honduras desde mediados de marzo conlleva un "alto nivel de estrés" en la infancia, que representa más del 43 % de los 93, millones de habitantes del país, y muchos niños tienen que "convivir con su agresor", señaló.

El 44 % de niñas y el 37 % de niños han sido víctimas en algún momento de su vida de violencia física, sicológica o sexual, indicó Beaudry, al citar datos de una encuesta realizada por Unicef y el Gobierno de Honduras en 2017.

Según estimaciones, añadió, "hasta 900.000 mujeres, niñas y niños han sido víctimas de violencia doméstica en el marco de la pandemia".

DESNUDA FALTA DE ACCIÓN DEL ESTADO

Ante el panorama, la especialista de Unicef destacó la importancia de trabajar con los entes estatales que "identificamos como perpetradores de algunos tipos de violencia" contra la infancia, especialmente en comunidades indígenas.

"Además, visibilizar estas vulneraciones de derechos y dialogar con las entidades para buscar una conciliación, y capacitar al personal de primera línea", apuntó la experta, quien denunció también un "incremento de sentimientos de xenofobia" hacia poblaciones vulnerables.

Por su parte, el director de Ayuda en Acción en Honduras, Roberto Bussi, dijo que la pandemia ha venido a “profundizar ya una vulneración continua de derechos de la niñez y desnuda la ausencia lo que históricamente la agenda pública no ha hecho en materia de la infancia, especialmente en regiones más postergadas”.

Destacó la importancia de buscar mecanismos para “hacer visible” a la niñez frente a la pandemia que “ha invisibilizado todo”.

Lamentó que el 60 % de los niños de las comunidades que apoya Ayuda en Acción "no está siendo integrado de ninguna forma a una conectividad educativa digital".

UNIRSE PARA RESPETAR DERECHOS HUMANOS.

La titular de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia de Honduras (Dinaf), Lolis Salas, dijo que el respeto de los derechos humanos de la población, especialmente de la niñez, corresponde al Estado, pero instó a todos los sectores a “unirse” para que esas garantías sean cumplidos y respetados.

La emergencia sanitaria provocada por el coronavirus es también de “orden económico y social y de una magnitud sin precedentes”, enfatizó la funcionaria.

De los 2.274 menores contagiados, el 55 % de ellos son adolescentes y 45 % niños, señaló Salas, quien indicó que la infancia se “enfrenta a diferentes riesgos” durante la pandemia, señaló.

Los niños son afectados por el cierre de los centros educativos y el poco acceso a tecnología, la violencia criminal, el estrés y la crisis económica que sufren sus padres por la pandemia, enfatizó la directora de la Dinaf. EFE

La Prensa