Lula da Silva, ¿puede ser encarcelado otra vez?

El expresidente de Brasil, Luis Inácio da Silva, salió de la cárcel.

Luiz Inacio Lula da Silva fue vitoreado a su salida de la prisión en Curitiba, Brasil.
Luiz Inacio Lula da Silva fue vitoreado a su salida de la prisión en Curitiba, Brasil.

Curitiba, Brasil.

La salida de la cárcel del expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, plantea muchas preguntas: ¿qué hará el líder histórico de la izquierda con su libertad? ¿Puede ser encarcelado de nuevo? ¿Podrá postularse para las próximas elecciones presidenciales?

¿Lula da Silva qué hará a partir de ahora?

Al salir de la sede de la Policía Federal en Curitiba (sur), donde estaba encarcelado en el marco de la megaoperación anticorrupción Lava Jato, Lula saludó efusivamente a los activistas que acamparon en ese lugar durante su año y medio de su reclusión e hizo un breve discurso.

Luego dijo que iría a Sao Paulo, para visitar el Sindicato de los Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo, donde había permanecido atrincherado antes de entregarse a las autoridades el 7 de abril de 2018.

"Después las puertas de Brasil estarán abiertas para que pueda recorrerlo", anunció.

Con la izquierda fragmentada y debilitada y con el ultraderechista Jair Bolsonaro en el poder, Lula ha expresado su intención de volver a hacer sus famosas "caravanas" por el país, como hizo a inicios de la década de los 90 y hace dos años, antes de su encarcelamiento.

Si la justicia le permite salir del país, también planea viajar al extranjero: el periódico O Globo incluso cree que fue invitado a la investidura del presidente electo argentino, el peronista Alberto Fernández, el 10 de diciembre.

¿Puede ser encarcelado otra vez?

Lula pudo ser excarcelado gracias a una decisión de la corte suprema el jueves por la noche, que prohibió los encarcelamientos hasta que los acusados agoten todo los recursos judiciales, y ya no después de la segunda instancia.

Dado que los recursos en los tribunales superiores a menudo tardan meses o años en revisarse, es poco probable que vuelva a la cárcel pronto.

Un juez podría entretanto ordenar su encarcelamiento "preventivo" si considerase que la libertad del expresidente puede ser perjudicial para la investigación, por ejemplo, con la destrucción de pruebas.

También podría volver a la cárcel si el Congreso modificase la ley de la segunda instancia. Hay proyectos en ese sentido, pero sin plazos previsibles por el momento para su aprobación.

¿Qué pasa con sus otros procesos?

El expresidente responde a siete procesos, por corrupción u obstrucción a la justicia, y ha sido sentenciado por dos de ellos.

En el que le valió el encarcelamiento, fue declarado culpable por recibir un apartamento triplex en el litoral paulista como soborno de una constructora a cambio de adjudicar contratos en la petrolera estatal Petrobras.

En abril, su sentencia fue ratificada por el Superior Tribunal de Justicia (STJ), la tercera y penúltima instancia en el sistema judicial brasileño, antes del Supremo Tribunal Federal (STF).

En febrero, fue sentenciado a 12 años y 11 meses en primera instancia en otro caso, como beneficiario de reformas en una hacienda en Atibaia (interior de Sao Paulo) ofrecidas igualmente por constructoras a cambio también de contratos en Petrobras. El juicio en segunda instancia se fijó para el 27 de noviembre.

¿Podrá presentarse a las presidenciales de 2022?

En recientes declaraciones a la prensa, Lula no descartó postularse en las presidenciales de 2022.

Pero en agosto de 2018, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) declaró que Lula no podía presentar su candidatura a las elecciones de octubre, dado que la Ley de Ficha Limpia determina que un condenado en segunda instancia no puede ser candidato hasta ocho años después de cumplida su pena.

Sus derechos políticos le serían restablecidos si su condena por el caso triplex fuera anulada. Eso solo puede ocurrir si el STF aprueba un recurso de la defensa que cuestiona la imparcialidad del exjuez Sergio Moro, actual ministro de Justicia, quien lo sentenció en primera instancia en julio de 2017.

En junio, el portal periodístico The Intercept Brasil reveló conversaciones que parecen mostrar connivencias entre Moro y los fiscales de la megaoperación Lava Jato.