Según las consideraciones de expertos en materia de relaciones exteriores, un 70 por ciento del cuerpo diplomático, en especial embajadores y cónsules, será removido de su cargo cuando asuma la siguiente administración.
Ese porcentaje corresponde al personal que logró obtener ese puesto mediante la intervención del padrinazgo político, explicó una fuente ligada a la Cancillería.
Honduras tiene alrededor de 55 embajadas y unos 40 consulados en
todo el mundo, según detalla la página web de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
El restante 30 por ciento de las personas que se desempeñan en esos puestos, que tradicionalmente son muy apetecidos por los políticos, son personas que han hecho carrera diplomática y que por tanto son importantes para los intereses del país o simplemente son afines al Partido Liberal, que gobernará el país desde 2006 hasta 2010.
Los que se quedan podrían regresar a desempeñar funciones en cargos administrativos o simplemente son removidos a otros consulados o embajadas.
Reingeniería
El virtual canciller, Milton Jiménez Puerto, anunció la semana anterior que la reingeniería en la Secretaría de Relaciones Exteriores será necesaria, porque habrá que adecuar el funcionamiento de esa entidad para el beneficio del pueblo.
Pero los cambios serán balanceados, amplió Jiménez Puerto, porque si es necesario cerrar alguna oficina lo hará sin contemplaciones, pero por otro lado, si es imperativo abrir nuevos consulados o embajadas, también se considerará.
Lo importante, apuntó, es que los cambios iniciarán con la elección de personal con carrera diplomática y a tono con la idea del nuevo Gobierno, es decir, serán enfocados al compromiso de servir al país, no como ocurre en la actualidad, criticó.
Mario Fortín, actual canciller de la República, dijo que el personal de las embajadas y consulados siempre son sometidos a una evaluación para analizar su desempeño y de esa manera tomar decisiones, que sin duda alguna hará el siguiente Gobierno.
Esta evaluación no es exclusiva para los embajadores y cónsules acreditados en el exterior, sino también para los primeros secretarios, los directores de asuntos consulares y otro personal de confianza que casi siempre llegan con los nuevos embajadores y
cónsules.
Significa que otro buen número de empleados también corre el peligro de ser víctima de la “escoba roja”.
Lo dijo
“En la administración del presidente Maduro, no se estimuló las barridas, ojalá que los cambios del nuevo gobierno no sean
tan drásticos”.
Mario Fortín
Canciller