El amor y la minería se fusionaron en 1849, tiempo en el que el entonces presidente de Honduras, Marco Aurelio Soto, trasladó la capital de la República de Comayagua a Tegucigalpa. Rodeada de hermosas colinas, Tegucigalpa tuvo varios nombres antes del actual: Real Villa de San Miguel de Tegucigalpa y Heredia, Villa de Tegucigalpa y después Tegucigalpa.
El origen del nombre Tegucigalpa ha tenido varias interpretaciones, según consta en los anales de la historia capitalina. La que mayormente se maneja es que proviene del nahua Teguz-galpa que significa “cerros de plata”. Otra versión es la derivada del término Togogalpa en referencia a “tototi” (perico pequeño verde en nahua) y otra es Toncontín (baile mexicano de origen nahua).
Con 431 años de fundación, Real de Minas, como también se le conoce, luce en la actualidad espléndida e imponente, rodeada de cerros y verdes montañas. Con una población de 1 millón 250 mil habitantes, la mayoría de capitalinos son originarios del interior del país, especialmente de la zona sur y oriente.
Recorrer Tegucigalpa resulta atractivo para los turistas, en especial si visita el casco histórico de la ciudad donde se observan edificios antiguos, calles empedradas e iglesias coloniales. También hay diversidad de museos, parques y edificios históricos como la antigua Casa Presidencial que en su momento albergó a distintos presidentes.
Fervor religioso
La capital de Honduras se distingue por su fervor religioso. Cada año miles de peregrinos llegan a la majestuosa Basílica de Suyapa, construida en honor a la patrona de Honduras, la Virgen de Suyapa, que por lo general la encontramos en la iglesia pequeña ubicada en la aldea de Suyapa, a pocos metros de la Basílica.
Y para dejar asentado el fervor religioso que inunda Tegucigalpa, uno de los monumentos más visitados y admirados es la imagen del Cristo del Picacho, ícono de la capital que mide 45 metros de altura y que fue construido en 1997 en la base del cerro El Picacho (1,240 metros sobre el nivel del mar) y desde donde se observa toda la ciudad. El mantenimiento del Cristo del Picacho está a cargo de la Fundación del mismo nombre. Antes de llegar al monumento, los turistas pueden disfrutar de la naturaleza en el parque de las Naciones Unidas a cargo de la Fundación de Parques Nacionales y en el mismo trayecto se encuentra el zoológico de El Picacho.
El Picacho es el lugar perfecto para divisar el maravilloso Cerro de Plata y disfrutar en familia la magnitud de la capital y también su crecimiento acelerado y desordenado debido a la continua migración del campo a la ciudad. El patrón de la ciudad es San Miguel Arcángel. Los religiosos pueden optar por visitar varias iglesias históricas ubicadas en el centro de la ciudad como la Catedral, Los Dolores, El Calvario y San Francisco.
Historia
El Distrito Central está compuesto por dos ciudades, Tegucigalpa y Comayagüela. No obstante, el 22 de junio de 1849 se nombró a Tegucigalpa como capital del Estado, el 20 de julio de 1856 se trasladó el Gobierno de Comayagua a Tegucigalpa, el 2 de noviembre de 1880 se declaró Tegucigalpa como capital de la República y el 28 de septiembre de 1890, Tegucigalpa y Comayagüela quedaron unidas en un solo término.
El casco histórico se localiza en el centro de Tegucigalpa. Es en este sitio donde se disfruta de la arquitectura colonial, hermosas calles, antaños edificios y plazas bastante concurridas. Parte del casco histórico de Tegucigalpa es el Museo Nacional Villa Roy, el Museo del Hombre, el Museo Histórico Militar, la Galería de Arte Nacional, la antigua Casa Presidencial convertida en museo, entre otros.
La belleza natural de Tegucigalpa cambió en 1998, ya que por ser atravesada por el río Grande o Choluteca, fue destruida en su mayoría (en especial Comayagüela) por el huracán Mitch; sin embargo, 11 años después la reconstrucción es notoria y las autoridades edilicias han puesto su empeño para que la ciudad muestre su mejor cara. Muestra de esto es el desalojo de vendedores ambulantes de la antigua Calle Peatonal, ahora Paseo Liquidámbar que es transitado por cientos de capitalinos a diario.
Villa Roy
Otro ícono de Tegucigalpa es el Museo Villa Roy, casa de arquitectura colonial con influencia italiana dentro de un esquema paladiano que fue donada al gobierno de Honduras en 1974 por Laura Vigil, viuda de Lozano, ex primera Dama de la Nación. Doña Laura estuvo casada con el presidente Julio Lozano Diaz (1885-1957).
El museo de historia republicana Villa Roy cuenta con una colección completa desde la independencia de Honduras hasta nuestros días. Podemos disfrutar de una reproducción del Acta de Independencia del 15 de septiembre de 1821, el confesionario del Padre José Trinidad Reyes, la espada del General Xatruch y cinco automóviles propiedad del Estado de Honduras que pertenecieron al General Tiburcio Carías Andino, Juan Manuel Gálvez, Julio Lozano Díaz y José Simón Azcona.
Desde el museo Villa Roy se contempla una vista panorámica del casco histórico de Tegucigalpa y nos hace imaginar cómo era la ciudad en sus orígenes mineros.
El museo está situado en una colina, rodeada de barrios históricos que aún conservan sus calles angostas y empedradas.
Actividades
Tegucigalpa es el centro político de Honduras donde se fusionan las sedes de los tres Poderes del Estado y las principales oficinas del sector privado. El primer alcalde de la encantadora y pintoresca ciudad, ahora convertida en la capital del país, fue Juan de la Cueva.
Las actividades económicas más importantes de Tegucigalpa son el comercio, la construcción, servicios, textiles, azúcar y tabaco. La mayoría de capitalinos laboran en las instituciones del Estado y la empresa privada. También no se desconoce el gran número de estudiantes universitarios que cada año emigran del interior a realizar sus estudios en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Unah, la ciudad universitaria.
Los capitalinos disfrutan sus espacios de esparcimiento en varios parques nacionales localizados en las afueras de la ciudad como el Aurora, Obrero y Picacho. También puede visitarse por su cercanía los pintorescos pueblos de Ojojona, Santa Ana, Valle de Ángeles y Santa Lucía.
La cara de Tegucigalpa ha cambiado en los últimos años, en la actualidad es evidente la construcción de modernos edificios de varios pisos y el crecimiento acelerado de la industria hotelera.
Los centros de diversión nocturna y restaurantes de todo tipo se localizan en su mayoría en el bulevar Morazán y Juan Pablo Segundo, aunque hay que señalar que la zona que rodea al aeropuerto Toncontín hay bastantes centros de esparcimiento.