24/11/2025
01:57 PM

'Sabía que podían abrir fuego”

El padre René Flores relata que la fe en Dios le ayudó a mediar entre pandilleros y policías.

El clima de inseguridad que impera en el municipio, ha afectado el estilo de vida de los ceibeños que a diario deben salir a las calles con el temor de que algo les pueda ocurrir.

René Flores Pineda, el valiente sacerdote de la parroquia San Isidro que dialogó con miembros de una pandilla capturados en La Ceiba la semana pasada, reflexionó sobre la fe en Dios a la que se debe apegar toda la población para vencer la delincuencia y lograr restablecer la paz y tranquilidad que imperaban en la ciudad en el pasado.

“Comienzo todos los días encomendándome a Dios pidiéndole que se eviten más muertes en el país y en La Ceiba”, dijo.

Su papel fue crucial en el enfrentamiento de las autoridades policiales al localizar a la banda de delincuentes que se encontraban fuertemente armados en una vivienda.

“Monseñor Rómulo Emiliani fue quien me mandó y me encomendó la tarea de evitar un derramamiento de sangre”, aseveró.

El padre logró obtener contacto directo con uno de los líderes de la banda y mediante el diálogo, logró que estos se entregaran de manera pacífica a las autoridades de investigación.

“Pude sentir la tensión porque ambos lados estaban armados y en cualquier momento sabía que podían abrir fuego”, recordó.

Después de unas horas, obtuvo una respuesta positiva del grupo y estos salieron con las manos en alto, rindiéndose ante la unidad policial.

El armamento completo del que disponían los pandilleros fue decomisado, logrando que se evitarán futuras tragedias.

El padre René envía un mensaje de esperanza, aconsejando a la población a buscar de Dios por que solo mediante la intervención divina se logra la paz.

“Los hondureños, ciudadanos y gobierno, debemos abrir nuestros corazones a Dios y actuar en beneficio de nuestro país. Se debe retomar la oración, la meditación y el buen accionar hacia nuestros prójimo en el diario vivir”, agregó.