PATUCA

El otrora caudaloso río que da nombre a toda la región está seco y no da visos de recuperarse.

Este importante cuerpo de agua dulce es vital para la economía local. Allí todos viven de sus aguas y es la principal ruta para transportarse y llevar de un lado a otros los productos que produce la región.

El problema por el bajo caudal comenzó hace cinco meses, ahora es casi imposible navegar.

Alrededor de 20,000 personas del municipio de Patuca, Olancho, siguen sin poder trasladar por las aguas del río queso, maíz, frijoles, cacao y café, entre otros productos alimenticios que se producen en las aldeas.

El problema es atribuido a la retención de agua que se hace en la parte alta para llenar la represa Patuca III, que en enero comenzó a generar los primeros 60 megas de energía para Olancho.

“Desde febrero, las comunidades aguas abajo viven un calvario, ya que el invierno no ha sido fuerte y los caudales de los ríos Guayape y Guayambre no han sido suficientes para recuperar el agua que se necesita en el lago del embalse para generar la energía requerida”, expresó Miguel Navarro, presidente de la Asociación de Afectados de Patuca III.

Los dueños de cayucos y lanchas quieren solicitar a los encargados de la represa Patuca III que hagan un calendario con las descargas controladas durante la semana para usar el caudal y transportar las personas y mercadería.

“Los compañeros me han llamado para pedir que se haga un calendario para que tiren el agua unas cuatro horas al día y poder utilizar esa agua para navegar; pero a su vez es una arma de doble filo porque no han instalado el sistema de alerta temprana y una corriente fuerte puede ocasionar una tragedia”, explicó Navarro.