El “cazador de cocodrilos” Steve Irwin recibió un sentido y concurrido tributo póstumo ayer que evocó el “gran entusiasmo por la vida” mostrado por el ambientalista y conductor de televisión australiano.
“Hemos perdido a un amigo, a un campeón”, dijo el actor Russell Crowe en un mensaje grabado. “Tomará algún tiempo acostumbrarse a eso”.
El primer ministro John Howard, entre las 5,000 personas que asistieron al homenaje público en el Zoológico de Australia, recordó a Irwin por el amor a su país.
“Steve Irwin conmovió los corazones de los australianos y conmovió los corazones de millones en el mundo de una manera muy especial”, dijo Howard.
“Lo hizo porque tenía esa cualidad de ser sincero, de ser auténtico, de ser incondicional y de tener un gran entusiasmo por la vida”, manifestó en el homenaje de una hora que según autoridades pudo llegar por televisión a unos 300 millones de personas en el mundo.
En la ceremonia fue dejado un lugar vacío, para el mismo finado y popular “cazador de cocodrilos”. El deceso de Irwin fue “muy desafortunado”, dijo Cousteau.
Pero Irwin “interfería con la naturaleza” de una manera muy favorable para la televisión pero también “muy engañosa”, pues la naturaleza, sólo debe apreciarse.
Un líder
Activo ambientalista y dinámico conductor de televisión, Irwin, de 44 años, murió el 4 de septiembre al ser picado en el pecho por una mantarraya cuando filmaba para un programa en la Gran Barrera de Arrecifes.