El presidente de Ecuador, Rafael Correa, convocó ayer a movilizaciones a partir de mañana para impedir que la oposición de derecha bloquee el plan de la Asamblea Constituyente, origen de una crisis por pugna de poderes.
Correa señaló en su programa semanal de radio que las manifestaciones deben ser una “resistencia pacífica”, por lo que le pidió a sus seguidores no caer en la “trampa” opositora que buscaría hacerlos incurrir en actos violentos.
Contra los medios
“El lunes, mañana, a las calles a marchar, a demostrarle a los medios de comunicación vendidos a grupos de poder, a las mafias políticas por el TSE que no hay punto de retorno, que no vamos a soportar más abusos, pero en forma pacífica”, dijo el mandatario.
La convocatoria se produce en medio de la crisis desatada el martes cuando el Congreso cesó del cargo al presidente del TSE, Jorge Acosta, acusándolo de convocar en forma ilegal la consulta popular.
Posición
Correa promueve la Asamblea para redactar una nueva Carta Magna con plenos poderes.