10/01/2026
12:01 AM

Psicólogos asumen difícil tarea de tratar a víctimas de secuestro en Austria

Las víctimas involucradas en el trágico secuestro de Amstetten, en el este de Austria, pasaron a cargo de un equipo de psicólogos, que trata de proporcionarles los medios para integrarse en la sociedad, un proceso largo y delicado. Ver Infografía

Las víctimas involucradas en el trágico secuestro de Amstetten, en el este de Austria, pasaron a cargo de un equipo de psicólogos, que trata de proporcionarles los medios para integrarse en la sociedad, un proceso largo y delicado.

Elisabeth Fritzl, de 42 años, a quien su padre, Josef, encerró durante 24 años y le engendró siete hijos, se encuentra en una clínica psiquiátrica de Amstetten, junto a cinco de sus hijos y la esposa de Josef, Rosemarie.'Necesitarán muchas semanas' de tratamiento, según su equipo médico.

'Están juntos y habida cuenta de las circunstancias, se encuentran bastante bien', indicó este martes el responsable de los servicios sociales de la ciudad, Heinz Lenze.

Secuestrada cuando tenía 19 años en el sótano de la vivienda familiar, Elisabeth pudo volver a reunirse con su madre, Rosemarie, y tres de sus hijos que habían sido adoptados tras su nacimiento por Josef, de 73 años.

Los miembros de la familia empezaron a 'entablar contacto', pese a que los otros dos hijos de Elisabeth, de 5 y 17 años, que nunca había salido del sótano 'tienen una forma de hablar lejos de lo normal', confió Berthold Kepplinger, director de la clínica de Amstetten-Mauer, que los acoge.

La tercera hija recluida en el sótano, Kerstin, de 19 años, se encuentra hospitalizada en estado crítico. Un séptimo hijo murió al poco tiempo de nacer.

Las víctimas están rodeadas de un equipo de psicólogos y psiquiatras y disponen de un pabellón independiente con el fin de proteger su intimidad, según el psicólogo Paulus Hochgatterer.

La familia debe ser 'expuesta al mundo exterior de forma muy progresiva'. indicó este experto a la televisión pública ORF.

Lenze explicó que los servicios sociales esperan ofrecer una escolaridad adaptada a los tres hijos secuestrados en cuanto sea posible, así como a sus tres hermanos (un chico y dos chicas) que vivían con Josef y Rosemarie y que ya iban a la escuela Indicó igualmente que propondría el cambio de nombre de familia para que abandonaran el de 'Fritzl'

Una célula de apoyo psicológico se ha puesto a disposición de los seis hermanos y hermanas de Elisabeth así como de antiguos compañeros de clase y amigos de los tres adoptados.

Pero la readaptación social de la familia supondrá un proceso complejo, advirtió el psiquiatra vienés Max Friedrich, que había tratado a la joven Natascha Kampucsh tras escapar en 2006 de su secuestro de más de ocho años a manos de un desequilibrado.

'No podemos perder la esperanza de que logren tener una vida autónoma, pero se tardará años y muy probablemente, quedarán secuelas' tanto para los tres secuestrados como para los otros tres adoptados, 'cuyo mundo se ha venido abajo', declaró a la AFP Friedrich.

Mientras que el benjamín, de 5 años, es el que mejor se está adaptando a su nueva vida al aire libre, la esposa de Josef Fritzl es quien parece estar más afectada tras descubrir la doble vida monstruosa que llevaba su marido, según el equipo médico.

Las autoridades insistieron en su voluntad de proteger la intimidad de las víctimas con el fin de evitarles cualquier traumatismo suplementario.

La ministra austríaca de Justicia, Maria Berger, anunció este martes que la publicación de fotografías de las víctimas sería castigada con una multa de hasta 20,000 euros.

Noticia del día

Padre carcelario confiesa crímenes contra su hija

Aún conmocionada, Austria trataba ayer de comprender cómo un hombre pudo esconder durante 24 años a su hija en un sótano de su casa, donde confesó haber procreado con ella siete hijos sin que su esposa, los vecinos ni las autoridades sospecharan nada.

Después de reconocer que había acondicionado uno de los sótanos de su casa de Amstetten y de haber recluido en su interior a su hija Elisabeth, actualmente de 42 años, y a tres de los niños que tuvo con ella, Josef Fritzl, de 73 años, un ingeniero jubilado, confesó 'las acusaciones de incesto, precisando que no hubo violencia', declaró Gerhard Sedlacek, portavoz de la fiscalía de Sankt-Polten, encargada de la investigación.

Criminal

'Reconoció ser el padre de los siete hijos de la mujer, uno de ellos fallecido cuando era pequeño', agregó. También admitió que eliminó el cadáver del bebé muerto quemándolo en una caldera en su domicilio. El drama salió a la luz el sábado gracias a las indagaciones de un hospital en el que Josef internó a una de sus hijas, Kerstin, de 19 años, quien sufre una enfermedad congénita producto del incesto; al parecer, la joven no fue violada.

Los médicos habían tratado de localizar a su madre para diagnosticar su mal, pero, según constaba en los actos oficiales, la madre, Elisabeth Fritzl, había desaparecido oficialmente en 1984 tras caer en las redes de una secta.

En realidad, se encontraba secuestrada por su padre en un sótano.

Rescate

De los seis hijos que tuvo con su padre, además del que falleció, tres fueron adoptados por Josef Fritzl y su esposa, Rosemarie, mientras que los otros tres permanecieron en el sótano, sin que su cónyuge se diera cuenta de nada.

Éste es el angosto cuarto de 60 metros cuadrados construido por Josef para recluir a su hija y a los hijos de ésta, protegidos por una puerta con un código electrónico.

Éste es el angosto cuarto de 60 metros cuadrados construido por Josef para recluir a su hija y a los hijos de ésta, protegidos por una puerta con un código electrónico.

Elisabeth y sus hijos se encuentran en estos momentos bajo observación en una unidad psiquiátrica de la clínica regional y su estado de salud parece ser satisfactorio. Los tres menores que están con su madre nunca habían visto la luz del día.

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