El patronato de la colonia Tara y la oficina de Parques y Bulevares de la Alcaldía derribaron 29 árboles de benjaminas que estaban sembrados en los alrededores del campo de béisbol Reynieri Cáceres.
Algunos vecinos están en desacuerdo con el corte de los árboles y otros están de acuerdo.
“El patronato de la colonia Tara nos ha solicitado la colaboración de eliminar cierta cantidad de benjaminas que están afectando a muchas casas y ponen en peligro la vida de los habitantes de esta colonia”, dijo Juan Carlos Fernández, director de la oficina de Parques y Bulevares de la Municipalidad sampedrana.
Dennis Chiang, vicepresidente del patronato de la colonia Tara, explicó que “no estamos destruyendo el medio ambiente, estamos tratando de minimizar daños al momento de un ventarrón”.
Un vecino que no quiso revelar su nombre dijo que “están dejando sin hacer deporte a más de cien niños afectando al equipo Centauros y los equipos de la Liga Roberto Valenzuela”.
“Hoy constatamos que se les emitio un permiso con fecha de 20 de julio y resulta que ellos empezaron a botar los árboles desde el lunes 19”, agregó el denunciante.
Árboles peligrosos
Según informaciones de la oficina de Parques y Bulevares, la Municipalidad está ordenando que las benjaminas se boten de la ciudad porque cuando estos árboles crecen significan un inminente peligro sobre todo en la época de lluvias y ventarrones.
“Estos árboles tienen raíces superficiales que dañan la red vial así como las redes de agua potable, aguas lluvias y aguas negras”, explicó Fernández.
“Este corte lo estamos haciendo a solicitud de los vecinos de los alrededores de la cancha y teníamos dos opciones: que los árboles cayeran sobre las casas o sobre la cancha”, dijo Dennis Chiang. De la misma manera informó que “los daños al muro perimetral de la cancha serán restaurados, tenemos claro que ésta es un área verde para uso de la comunidad y recogeremos el dinero entre los vecinos para arreglar de nuevo el lugar”.
Stephanie Viscovich, una de las vecinas cercanas a la cancha, dijo que “estoy de acuerdo en que se corten esos árboles, ya que cuando pasó el huracán nos afectó fuertemente. Las casas de tres vecinos fueron perjudicadas por dos árboles que se cayeron y estuvimos sin luz durante siete días”.
Según la oficina de Parques y Bulevares, los daños a la cancha son mínimos en comparación con las consecuencias que un desastre natural podría causar en la colonia si no se hubieran cortado los árboles.