El papa Benedicto XVI se reunirá el domingo con líderes religiosos de diversas partes del mundo, cristianos, judíos, musulmanes, budistas y zoroástricos, que se reúne en una conferencia anual de paz en la sureña ciudad de Nápoles.
Benedicto no va a participar en la conferencia de tres días, pero programó su visita de un día a Nápoles para que coincidiese con ésta. Allí se reunirá con los líderes religiosos antes del comienzo de la conferencia, dijeron organizadores.
Entre quienes van a asistir están el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams; uno de los principales rabinos de Israel, Yona Metzger; el patriarca ecuménico Bartolomeo I, líder espiritual de los 250 millones de cristianos ortodoxos en el mundo; varios estudiosos musulmanes y el asesor político del gran Mufti de Líbano, jeque Mohammed Rashid Kabbani.
Benedicto ha hecho de los contactos con otras religiones, particularmente musulmanes y judíos, una prioridad de su papado.
La reunión se produce más de dos décadas después de que el papa Juan Pablo II invitase a los líderes religiosos del mundo a la ciudad de Asís, lugar natal de San Francisco, para el primer Día Mundial de Oración por la Paz.
Ese encuentro del 27 de octubre de 1986, al que asistieron el Dalai Lama, Madre Teresa y otras figuras religiosas, causó quejas en el Vaticano de que el mismo insinuaba que la iglesia católica consideraba todas las tradiciones religiosas igualmente válidas.
Benedicto, entonces cardenal Joseph Ratzinger, estuvo entre los que se opusieron a la reunión y simplemente no asistió.