El rechazo a los textos de español que usan los niños en las escuelas públicas sigue creciendo.
Ayer varios padres de familia volvieron a exigir la destrucción de los libros, al conocer un informe elaborado por la comisión de educación del Congreso Nacional que señala que los textos contienen imágenes inapropiadas para los menores.
Los libros han sido cuestionados por contener, en algunas lecciones, mensajes de magia, figuras de brujas, duendes y hasta de la muerte.
El grupo de padres, organizado a través de una asociación denominada 'Padres de familia en acción', amenazó ayer con retirar a sus hijos de los centros escolares si no se cancela el uso de los libros. 'El contenido de los textos es nocivo para los niños, por eso estamos organizando y pidiendo a todos los padres de familia, de todas las escuelas públicas, que se paren y no permitan el uso de estos textos a los maestros que están insistiendo con este tipo de enseñanza', manifestó Rony Gómez, padre de familia.
Destrucción
Una de las posibilidades que maneja Educación es la sustracción de las páginas o lecciones que contienen las figuras en controversia.
Sin embargo, los padres de familia exigieron ayer la destrucción completa de los libros, al señalar que fueron elaborados en base a la idiosincrasia de México, ya que el contenido de los textos fue facilitado por la Secretaría de Educación de México.
El ministro Marlon Brevé ha venido planteando que 'lo correcto sería arrancar las páginas que se consideren incorrectas antes de decidir desechar los textos, luego los niños no tendrán material'.