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Mareros hondureños copiaron estrategias de salvadoreños

  • 19 octubre 2016 /

Mareros han matado a 135 policías entre El Salvador y Honduras y autoridades han ultimado a 800 pandilleros en combate.

San Salvador.

En los últimos años, las pandillas de Honduras han imitado varias de las estrategias y acciones de las maras de El Salvador, y el delito más grave que copiaron fue la extorsión.

“Impuesto de guerra” se le llama en Honduras, y “renta” se le dice en El Salvador; pero cual sea su nombre, ha dejado luto y agobio en la población de ambos países.

Sin embargo, a pesar de las similitudes, autoridades de ambos países consultadas por Diario LA PRENSA aseguran que no existe evidencia de que haya alianzas y trabajos coordinados entre las pandillas de El Salvador y Honduras.

Pero sí ven los indicios de cómo las maras hondureñas han imitado a las de El Salvador.

Las maras salvadoreñas comenzaron a cobrar extorsión a grandes escalas entre 2006 y 2007 y tras que se reveló sobre los millones que obtenían, las maras hondureñas empezaron a extorsionar, delito que creció en Honduras a partir de 2010.

Foto: La Prensa

Este mes, dos custodios de cárceles salvadoreños fueron enviados a prisión por vínculos con extorsión.
“Las maras hondureñas operan localmente. Quizá en los sectores fronterizos hemos tenido algunos casos aislados donde ellos utilizan ambos países (Honduras y El Salvador), pero son muy pocos casos y no trabajan juntos”, dijo el teniente coronel Amílcar Hernández Hernández, jefe de la Fuerza Nacional Antiextorsión (FNA) de Honduras.

Sin embargo, no descartó que las maras hondureñas hayan copiado a las de El Salvador. “Si uno observa los casos se ven muchas similitudes, así que es muy posible”, afirmó.

Salvadoreños

Diario LA PRENSA visitó El Salvador para conocer la realidad de la extorsión en ese país y ver sus similitudes con Honduras.

Y las semejanzas son evidentes. En El Salvador hay un éxodo de personas que dejan sus hogares porque se los arrebatan mareros, y el mismo fenómeno ocurre en Honduras.

El combate antipandillas en El Salvador es una guerra abierta entre las autoridades contra estos grupos delictivos, especialmente la pandilla 18 Revolucionaria, la pandilla 18 Sureña y la mara Salvatrucha.
En El Salvador, los transportistas y el comercio son los más afectados por las extorsiones, y eso mismo pasa en el territorio hondureño.

Tanto para las maras salvadoreñas como para las hondureñas, la extorsión es su principal fuente de ingresos.

En Honduras, las maras más fuertes son la mara Salvatrucha (MS-13) y la pandilla 18; en El Salvador las más grandes son la pandilla 18 Revolucionaria, pandilla 18 Sureña y la mara Salvatrucha.

En El Salvador, las maras queman buses para exigir extorsión, tal como ahora hacen las pandillas hondureñas.

En 2012, las maras salvadoreñas pactaron una tregua con el Gobierno de El Salvador y un año después las de Honduras trataron de hacer lo mismo; aunque el Gobierno no aceptó.

En una entrevista exclusiva con LA PRENSA, el comisionado Howard Augusto Cotto, director general de la Policía Nacional Civil de El Salvador, dijo que no han hallado nexos entre maras salvadoreñas y hondureñas.

“Lo que sí hemos visto es que un marero perseguido por las autoridades de uno de los países (El Salvador y Honduras) huye de un territorio a otro; pero son casos aislados”, dijo. Este año en El Salvador ha habido 1,400 nuevas denuncias de extorsión y en Honduras 818.

Foto: La Prensa

Entre el año pasado y este ha habido más de 600 enfrentamientos armados en los que autoridades han ultimado a unos 700 pandilleros.
Guerra sangrienta

Cotto dijo a LA PRENSA que los enfrentamientos armados contra mareros se han incrementado. “Nuestra Policía tiene que reaccionar cuando es atacada. Este año tenemos ya 432 intercambios de disparos en los que más o menos 430 pandilleros han perdido la vida”, expresó Cotto.

En los últimos tres años ya han muerto más de 800 mareros en enfrentamientos contra las autoridades de El Salvador. La cifra es por mucho la mayor de la región, pues en Honduras en los últimos dos años las autoridades han ultimado en enfrentamientos a unos 50 pandilleros. La sangre también ha corrido por parte de las autoridades, pues en El Salvador las pandillas han matado a unos 100 policías en los últimos dos años. Mientras que en Honduras han matado a unos 35, o sea, 135 entre ambos países.

La extorsión

Cotto afirmó que han logrado que las extorsiones bajen un 11% en El Salvador, pero admitió que “la extorsión sigue siendo un problema fuerte porque para las pandillas es el principal medio para obtener fondos”.

Además especificó que la extorsión ha afectado principalmente al transporte público y el comercio pequeño en El Salvador.

Foto: La Prensa

Honduras, El Salvador y Guatemala firmaron en agosto de este año un acuerdo para combatir unidos el problema de las maras y la extorsión. Este mes inicia el plan de acción.
Diario LA PRENSA también abordó el tema de la extorsión entrevistando a Mauricio Ramírez Landaverde, ministro de Justicia y Seguridad de El Salvador, quien dijo que mantendrán firmes las medidas extraordinarias tomadas contra las maras y la extorsión, pues afirma que se han reducido las extorsiones y crímenes ordenados desde los centros penales.

Sobre el problema de las extorsiones y las maras, Diario LA PRENSA también habló con Óscar Armando Pineda Navas, presidente de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador, quien dijo que los países del Triángulo Norte de Centroamérica deben combatir juntos a las pandillas. “Debe haber acciones coordinadas entre Honduras, El Salvador y Guatemala para tener mejores soluciones a estos problemas de las maras y las extorsiones, que son comunes para los tres países”, expresó.

Pineda también aseguró que las medidas extraordinarias antimaras y antiextorsión han sido efectivas. “Se están viendo resultados con las medidas, el crimen ha comenzado a ser neutralizado, han bajado los hechos delictivos. Esta ley, desde todo aspecto la hemos avalado.

La Sala de lo Constitucional incluso la apoya, pues considera que está dando resultados”.

Pineda no descartó que las medidas extraordinarias, que tienen un año de duración, puedan ser ampliadas; aunque aclaró que esa decisión depende de la Asamblea Legislativa.