La estación biológica Zacate Grande fue el lugar donde liberaron unas 200 tortugas que fueron decomisadas por la policía de fronteras en el puesto de control policial de Pavana.
Según la policía, los animales decomisados iban con rumbo a El Salvador, donde son pagados a un mejor precio porque en aquel país no hay tortugas. Estos animalitos son llevados a Europa, donde se pagan muchos euros por ellos.
Cuando los policías las descubrieron estaban en un estado precario de salud, por la forma en que eran trasladadas.
La tortuga “golfita” es una especie que se encuentra en peligro de extinción en nuestro país, por lo que está prohibida su captura y comercialización.
Según la policía, el corredor del sur es muy utilizado por los traficantes de animales, especialmente para El Salvador.