'Alí el Químico', primo del ex dictador Saddam Hussein, y otros dos ex dirigentes de su régimen fueron condenados a la pena de muerte ayer por el Alto Tribunal Penal iraquí que los declaró culpables del genocidio de 182 mil kurdos en 1988.
Estos ex dirigentes eran juzgados junto a otros tres por genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos durante una campaña de ejecuciones masivas y bombardeos químicos en el Kurdistán iraquí, en el norte del país, operación bautizada 'Anfal', Botín.
Principal acusado y primo del ex dictador iraquí, Alí Hasán al Majid, apodado 'Alí el Químico', fue condenado a morir ahorcado tras ser declarado culpable de haber ordenado a las fuerzas de seguridad utilizar armas químicas contra los kurdos.
También fueron condenados a muerte el ex ministro iraquí de Defensa, Sultan Hachim al-Tai, y Hussein Rachid al Tikriti, ex director adjunto de las operaciones militares en Irak.
Cadena perpetua
En total seis acusados comparecían ante el Alto Tribunal Penal iraquí, una jurisdicción creada especialmente para juzgar a los dirigentes del antiguo régimen.
La Fiscalía había pedido en abril la pena capital contra cinco de ellos. Otros dos acusados, Farhan al Juburi y Sabir al Duri, ex responsables de los servicios de inteligencia militar, fueron condenados a cadena perpetua, mientras que el ex gobernador de Mossul, norte, Taher al Ani fue absuelto por 'falta de pruebas', como había pedido el ministerio público.
Alí dio las órdenes
Algunos ciudadanos kurdos mientras observaban en la tv iraquí el anuncio de la sentencia.
En el juicio, 'Alí el Químico' reconoció abiertamente sus responsabilidades: 'Fui yo quien dio las órdenes al ejército de destruir las ciudades', dijo, sin remordimientos.
De 66 años, originario como Saddam de la región de Tikrit, al norte de Bagdad, fue apodado 'El Químico' por haber dirigido los días 17 y 18 de marzo de 1988 el bombardeo con gases tóxicos de Halabja, que causó 5 mil muertes, en represalia por la toma de la ciudad por combatientes kurdos, peshmergas apoyados por los Guardianes de la Revolución iraníes.
Hombre de confianza del dictador, le fueron con frecuencia encomendadas las tareas más sucias del régimen. Las defensas en este juicio justificaron la campaña como una operación destinada a luchar contra la insurrección en tiempo de guerra, en el conflicto que enfrentó a Irak con Irán entre 1980 y 1988. El tribunal suspendió la inculpación en este caso de Saddam Hussein después de su ejecución el pasado 30 de diciembre, pena que le fue impuesta por la muerte en los años 80 de 148 chiitas en Dujail, norte de Bagdad.
El viernes, en la antesala del nuevo veredicto contra el depuesto régimen, la organización no gubernamental Human Rights Watch denunció que ese proceso adoleció de graves errores procesales y el fallo estuvo fundado 'más bien en suposiciones'.
En el juicio
1. Durante la audiencia
El tribunal explicó la sentencia. 'La pena es la horca por haber cometido crímenes con premeditación y matado a personas en circunstancias crueles'.
2. Según la legislación iraquí
La Sala de Apelaciones dispone de un plazo de 10 días para recibir los recursos y normalmente suele responder rápido.