23/05/2024
12:49 AM

Ismael Ramos : 'Nunca le di una patada a una pelota de fútbol”

Compraba LA PRENSA sólo para ver las estadísticas que se publicaban sobre el fútbol español y allí le nació la idea.

Nunca pateó una pelota, apenas jugaba canicas y botones al hoyito cuando era cipote, pero Ismael Ramos conoce al dedillo las estadísticas que han hecho historia en la Liga de Fútbol Profesional de Honduras.

Hace unos cuarenta años le entró la extraña inquietud de anotar, en cuadernos viejos, los resultados de los principales partidos de balompié y los nombres de los jugadores que metían los goles.

“Tenía unos doce años cuando vivía en la colonia Pineda del municipio de San Manuel. Mi mamá me mandaba a moler maíz en un molino donde también vendían LA PRENSA. Yo compraba el periódico sólo para ver las estadísticas que se publicaban sobre el fútbol español y allí me nació la idea de registrar las estadísticas de la Liga Nacional”, recuerda Ismael.

No había partido que Ismael se perdiera. Seguía las jugadas por la radio pero también iba al estadio cuando ganaba boletos por contestar preguntas que hacían los cronistas deportivos en sus programas.

Sus compañeros de estudio le decían que estaba loco, o se reían de él “porque andaba siempre anotando babosadas”. “Sólo mis maestros le daban importancia a lo que hacía”, dice.

Lo que comenzó como hobby infantil se convirtió en una pasión, a tal grado que en 1987 llegó a hurgar los archivos de LA PRENSA para registrar también en su cuadernos las estadísticas de lo que había ocurrido en el fútbol hondureño antes de su niñez.

No conforme con eso investigó más atrás. Recurrió a personas veteranas que tenían algunas estadísticas del fútbol desde que se fundó la Liga, como los hermanos José y Jorge Alvarado, ya fallecidos.

Con todo ese cúmulo de apuntes y conocimientos, este estadígrafo formado a pura infantería, da respuestas a las preguntas que le hacen los lectores de LA PRENSA a través de su sección “Desafíe a Ismael”.

Hasta la fecha no hay quien lo haya agarrado fuera de base, aunque no falta quien trate de tomarle el pelo con preguntas sobre nombres o apodos ficticios de jugadores.

Con toda cortesía contesta que esos jugadores no existen, pero no traslada esos casos a su sección porque no aportan ninguna información de interés para los lectores, según dijo.

Sus cuadernos ajados y descoloridos por el tiempo son el escudo que tiene para defenderse de quienes quieren ponerlo a prueba, pues en ellos tiene registrado el nombre de cada jugador con su cantidad de partidos jugados y de goles anotados en la historia de las selecciones nacionales desde 1921. “También tengo apuntes de la Concacaf y de los campeonatos de la sub-20 y la sub-17, aparte de los de la Liga”, manifiesta.

Dice que cuando no lo pueden vencer le hacen preguntas sin sentido. Para el caso, cierta vez le preguntó una persona cuántos negros han jugado en los equipos de la Liga de Fútbol. Ismael no le dio importancia a la interrogante porque “el racismo no forma parte de las estadísticas”.

Otro le consultó cuántos goles de cabeza se han metido en los partidos de la Liga, lo cual es difícil de saber porque los encuentros apenas comenzaron a verse en vivo por la TV en 1987, dijo Ismael. “Refiere que las preguntas más difíciles de contestar son las del pasado por lo escueto de las informaciones que había en aquellos tiempos.

Vendió estadísticas

Paradójicamente nunca le gustó jugar fútbol, lo que siempre le ha apasionado son las matemáticas y por supuesto las estadísticas del deporte rey en Honduras. “Nunca le di una patada a una pelota, ni me gustaban los juegos peligrosos, soy más aficionado a anotar estadísticas con mi puño y letra”, comenta.

Ismael Ramos se graduó como contador en el Instituto Patria de La Lima, pero muy poco ejerció esa profesión porque por su espíritu inquieto no duraba en los trabajos.

Cuando de pronto se encontró sin empleo se dio cuenta que lo único que tenía eran sus estadísticas y entonces decidió venderlas. Se las compraron reconocidas personalidades del mundo deportivo en Tegucigalpa, así como equipos de La Liga. Por supuesto que él se quedó con las copias.

Antes de conseguir trabajo en Hondutel también le vendió sus datos a la Liga en dos ocasiones y en ambas las perdieron al parecer porque alguien las sustrajo de los archivos, dijo.

Ismael se dio a conocer como estadígrafo del fútbol cuando apareció en la sección de Deportes de LA PRENSA respondiendo las preguntas más desafiantes de los aficionados.

“Aquí en La Lima sólo me conocían porque trabajo en Hondutel; pero ahora que me ven en LA PRENSA me dicen el nombre o me llenan de preguntas en las esquinas cuando hablamos de fútbol”.

Recordó que Luis Fuentes, cuando era jefe de redacción de este diario, y José Luis Barralaga, actual editor de Deportes, le pidieron que aportara algunas estadísticas para la nota diaria, pero luego se les ocurrió que mejor se quedara despejando las inquietudes de los lectores. Así surgió la sección Pregúntele a Ismael que luego se llamó Ismael Responde y finalmente Desafíe a Ismael. No falta quien le sugiera que meta sus estadísticas en la computadora, pero él alega que eso le llevaría mucho trabajo. “Tal vez cuando esté jubilado y tenga todo el tiempo del mundo”.

Mientras tanto, seguirá garrapateando sus cuadernos con fechas, nombres y cantidades de goles anotados, para una historia que algún día será oficial.

Dio dura batalla en el programa x0 da dinero

En los años 90 y 91, sus conocimientos sobre fútbol le dieron a Ismael Ramos la satisfacción de tener una destacada participación en el programa de la televisión, X0 da dinero.

“Me fui con mis propios medios a Tegucigalpa sólo a participar en el programa, dirigido por Salvador Nasralla”, recuerda.

Al final lo estrangularon después de dar una dura batalla, porque resulta que no solamente le preguntaban sobre fútbol nacional que es su fuerte, sino sobre cultural general. “Logré derrotar a varios contrincantes en 1990 y en el 91 tuve como principal rival a Alfredo Fajardo que estuvo mucho tiempo como ganador”, agregó.

Ambos tuvieron una encarnizada batalla que los llevó a llenar el tresillo, pero cuando estaban empatados le correspondió a Fajardo una pregunta sobre música popular la cual respondió acertadamente.

La respuesta también se la sabía Ismael, pero su contendiente tuvo la suerte que fuera a él a quien le hiciera la pregunta el presentador, porque era su turno, dijo.

Ahora que es conocido como estadígrafo, la Federación Nacional de Fútbol de Honduras, Fenafuth, le ha propuesto integrarse a una Comisión Estadística de la Historia del Fútbol Hondureño, que oficializaría los datos que él ha recopilado por tanto tiempo.

Sin embargo, todavía no se deciden a echar a andar ese proyecto.

Las estadísticas sobre fútbol internacional son fáciles de obtenerlas a través de la Internet, pero las de Honduras sólo él las tiene completas.